1. Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos

    ... boca.
    
    —*Pero bueno, tenemos un problema inmediato* —dijo Julianna, volviéndose conspiradora—. *El casero. El señor Vargas. Es un hombre... grande, ¿verdad? Solitario. Siempre te mira el culo cuando subes las escaleras. Quizás... podrías usar tus encantos para ganar algo de tiempo.*
    
    Julian se tensó.
    
    —No.
    
    —*¿No? ¡No seas tonta! ¡Es la herramienta más antigua del mundo! Un poco de coqueteo, una sonrisa tímida, te inclinas para recoger algo que se te ha "caído"... le das una buena vista del paraíso y te aseguro que se olvida del alquiler durante una semana.*
    
    —No voy a hacer eso.
    
    —*¡Oh, por favor! ¡Deja de hacerte la santa! ¡Lo harás y te gustará!* —insistió ella, su voz volviéndose más vulgar—. *Escúchame. Vas a su puerta esta noche. Te pones esa falda que te obligué a comprar. Lloras un poquito. Le dices lo asustada que estás. Y cuando te ponga una mano en el hombro para "consolarte", te inclinas hacia él y le dejas oler tu pelo. Funciona siempre. Y si eso no funciona... bueno, siempre puedes ofrecerle un baile privado. Demostraste esta mañana que tienes un talento innato para mover ese culo. Un par de minutos de twerking en su salón y te perdonará un mes entero. Ofrécele un pago en especie. Estoy segura de que aceptaría que le limpiaras la tubería un par de veces en lugar del alquiler.*
    
    Estaba rojo como un tomate, humillado, asqueado y, para su absoluto horror, con una inconfundible punzada de excitación en la ingle. Julianna, por supuesto, lo ...
    ... detectó.
    
    —*Aha... lo sabía. La idea te pone cachonda, pequeña puta sin dinero.* —Su voz se volvió un veneno dulce y manipulador—. *Escúchame bien, Julian. Esto es lo que hacen las mujeres inteligentes para sobrevivir. Usan lo que Dios les dio. Y a ti, Dios, o el sistema, te dio un cuerpo hecho para complacer a los hombres. El señor Vargas podría ser tu salvación. No solo por el alquiler. Piensa a largo plazo. Le seduces. Te conviertes en su pequeño secreto. Le cocinas, le limpias, le esperas en la cama con las piernas abiertas. Pronto, se dará cuenta de que no puede vivir sin ti. Te pedirá que dejes ese trabajo tan estúpido. Te propondrá matrimonio. Te convertirás en la señora Vargas. Tendrás una casa, seguridad... y un propósito. Le darás hijos. Imagina esa barriga tuya, hinchada con su semilla, con un hombre de verdad. Criarás a sus hijos, servirás a tu marido, mantendrás su casa. Esa es tu verdadera vocación. No jugar a los policías y ladrones. Ser una buena esposa. Una buena madre. Una buena yegua de cría.*
    
    Julian se levantó de un salto, incapaz de soportarlo más. —Ya he terminado —dijo con voz temblorosa.
    
    Se dirigió al armario y sacó su uniforme. El estándar, el de corte masculino. Apenas se había puesto los pantalones cuando la voz chilló.
    
    —*¡¿PERO QUÉ HACES, IDIOTA?! ¡ESE NO ES TU UNIFORME!*
    
    Julian se sonrojó. Lo sabía. Dejó la ropa y sacó el otro uniforme. El que el sistema le había asignado. Era una versión a medida, claramente diseñada para un cuerpo femenino. La ...