1. Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos

    ... artificial como la luz de un quirófano.
    
    —*¡Alto ahí, bombón! Antes de que te vistas con esa ropa tan poco favorecedora, toca la inspección diaria. ¡Rutina de bienestar! ¡Pose de estrella, por favor!*
    
    Un suspiro que fue casi un sollozo escapó de los labios de Julian. Sabía que era inútil resistirse. Lentamente, como un prisionero de guerra, se puso de pie y estiró los brazos hacia los lados, las piernas ligeramente separadas. Era la postura de la crucifixión, o la de un producto en un escaparate. El espejo le devolvió la imagen completa de su profanación. Sus piernas eran largas y esbeltas, pero no de una manera atlética y masculina; eran las piernas de una modelo, diseñadas para lucir en medias de seda. Se ensanchaban en unos muslos insultantemente jugosos, carnosos y blancos, con una suavidad que suplicaba ser magullada por unos dedos fuertes. La piel era un lienzo inmaculado, sin un solo pelo, tan tersa que parecía irreal. Su cintura era una franja estrecha de carne tensa que se hundía dramáticamente antes de explotar en la curva ancha y opulenta de sus caderas. Y su pecho... oh, su pecho era su vergüenza más visible. Lleno, hinchado, con dos pezones rosados y turgentes que siempre parecían estar duros, como si estuvieran perpetuamente excitados o suplicando una boca. Era el cuerpo de una odalisca, una aberración de la naturaleza que el sistema estaba puliendo hasta la perfección.
    
    —*Mmm, veamos qué tenemos hoy...* —murmuró Julianna con el tono de una experta ...
    ... catadora—. *¡La piel está radiante! Esa dieta a base de aguacate y semillas de chía está funcionando, ¡eres puro brillo! Y la definición de tu cintura es exquisita, cariño, ¡parece que te podría rodear con mis dos manos!* —Su tono se volvió más grave, más conspirador y obsceno—. *Aunque, sinceramente, Juli... ese cuerpo está gritando para que lo usen. Es un puto bufé libre. Apuesto a que un hombre de verdad te vería así y lo único que pensaría sería en doblarte sobre esa mesita coja y reventarte hasta que no pudieras caminar derecha durante una semana.* —Volvió a su alegría habitual—. *Pero creo que podríamos trabajar un poco más los abductores. ¡Queremos que esa apertura de piernas sea aún más... acogedora! Y definitivamente necesitamos más sentadillas. ¡Ese culo no se va a levantar solo al cielo!*
    
    Julian se sonrojó violentamente, el calor subiendo hasta su rostro. Su rostro, otra obra de arte cruel. Demasiado delicado, demasiado suave. Sus grandes ojos azules, enmarcados por esas pestañas ridículamente largas, no transmitían dureza ni determinación, sino una vulnerabilidad perpetua, una invitación a la protección o a la depredación. Su nariz era fina y recta, y su boca... su boca era el epicentro del desastre. Carnosa, rosada, naturalmente brillante, con un arco de Cupido tan perfectamente dibujado que parecía una invitación constante. Era una boca hecha para decir "sí", para gemir, para ser besada con una violencia posesiva.
    
    —*¡Y esa carita! ¡Tan dulce!* —arrulló ...
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