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Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE
Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos
... durante horas: las chicas con cuerpos como el suyo, meneando el culo para conseguir likes y validación. Sus movimientos eran descoordinados al principio, una parodia patética. Dobló las rodillas, apoyó las manos en ellas e intentó sacudir las caderas. Su trasero se movía, sí, pero de una manera rígida y ridícula. —*¡Oh, por Dios, pareces un robot con un cortocircuito!* —se burló Julianna—. *¡Más energía! ¡Imagina que tienes una polla negra y gruesa detrás de ti y tienes que ganártela! ¡Vamos, pequeña puta de porcelana! ¡Muévelo como si tu vida dependiera de ello! ¡Mueve ese culo para papi!* Los insultos, las palabras que oía a diario en las calles, pulsaron en su cerebro. Y algo hizo clic. La humillación se mezcló con la excitación, creando un cóctel tóxico que cortocircuitó su vergüenza. Dejó de pensar. Su cuerpo tomó el control. Sus caderas se soltaron. El movimiento se volvió más fluido, más lascivo. Empezó a sacudir el culo, arriba y abajo, cada movimiento enviando una onda a través de sus nalgas firmes. Su rostro en el espejo era una máscara de concentración y éxtasis avergonzado, los labios entreabiertos, los ojos vidriosos. —*¡Eso es! ¡Ahí está mi putita!* —gritó Julianna, su voz volviéndose más agresiva—. *¡Mírate! ¡Meneando ese culo como la zorra para la que naciste! ¡Más rápido! ¡Dale una palmada! ¡Quiero oírlo!* La mano de Julian, como si tuviera voluntad propia, se estrelló contra su propia nalga. El sonido agudo y húmedo resonó en la habitación. Un ...
... gemido se le escapó. La sensación, una mezcla de dolor y placer, lo envió al límite. —*¡Suplícalo! ¡Dime lo que quieres, muñeca de carne! ¡Dilo! ¡Usa las palabras de tus mantras!* —Quiero... quiero una polla... —jadeó Julian, las palabras saliendo sin filtro mientras seguía moviendo el culo frenéticamente, ahora en un ritmo perfecto, una exhibición de pericia lasciva—. ¡Quiero que me rompan... que me usen! —*¡¿Quieres que te usen para qué, cerda?! ¡¿Para qué sirves?! ¡Dilo! ¡Gánate esa inseminación! ¡Demuéstrame que mereces que te llenen el vientre!* —¡Para ser preñado! —gritó, su voz aguda por la excitación—. ¡Quiero ser su incubadora! ¡Quiero que me revienten el culo y me llenen con su leche! Ahora estaba twerkeando con una ferocidad que daba miedo, su trasero moviéndose en un borrón de carne blanca y temblorosa, el sudor brillando en su espalda arqueada. Estaba tan cerca, el placer construyéndose en su ingle como una tormenta. —*¡Eso es, mi pequeña y desesperada aspirante a mamá! ¡Más fuerte! ¡Quiero ver ese culo temblar como si estuviera suplicando por la castración! ¡Grita que quieres que te arranquen los huevos!* —*¡Suplícalo! ¡Di que eres una cerda inútil sin el semen de un hombre! ¡Dilo!* —¡Soy una cerda! —gimió, abofeteando su otra nalga, dejando una marca roja y ardiente—. ¡Por favor, castradme! ¡Quitadme estos testículos inútiles! ¡Necesito que me preñen! ¡Soy solo un agujero! ¡Llenadme, por favor, llenadme y hacedme vuestra! ¡Soy su puta! ¡Su ...