1. Distopía de género: La metamorfosis de Julian 1 RE


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Vera, Fuente: TodoRelatos

    ... yegua de cría!
    
    Justo cuando la ola del orgasmo estaba a punto de romper, cuando su cuerpo se tensó para la liberación...
    
    —*¡Y... para!*
    
    La orden fue como un interruptor de apagado. El placer se detuvo en seco, dejándolo colgado en un precipicio de agonía y deseo insatisfecho. Se derrumbó en el suelo, jadeando, temblando, el cuerpo cubierto de una fina capa de sudor, completamente exhausto.
    
    —*Las chicas buenas no se corren sin permiso, Juli* —dijo Julianna, su tono ahora tranquilo y condescendiente—. *Pero debo decir que ha sido una actuación excelente. Tu deseo de transformarte, de aceptar tu verdadera naturaleza femenina, es... inspirador. Demuestra que, en el fondo, sabes cuál es tu lugar: de rodillas, con el culo en pompa y dispuesta a servir. Todas las mujeres de verdad lo saben.*
    
    Julian solo podía jadear, la degradación asentándose en sus huesos como un frío húmedo.
    
    —*No te preocupes* —se burló Julianna suavemente, como si leyera sus pensamientos, o más bien, los datos biométricos de su excitación residual—. *Es adorable lo mucho que disfrutas degradándote. Esa desesperación por convertirte en mamá... es tan conmovedora. Realmente quieres que te rompan y te reconstruyan como una buena esposa y madre.*
    
    No respondió. No podía. Sabía que el sistema lo había registrado todo: su pulso acelerado, su piel enrojecida, su inequívoca y vergonzosa erección. Se levantó con las piernas temblorosas y se dirigió al baño. Necesitaba el agua, caliente o fría, no ...
    ... importaba. Necesitaba lavar el olor a sudor, a sexo y a vergüenza de su piel antes de ponerse el uniforme y salir a imponer el orden en un mundo que lo había destrozado tan metódicamente.
    
    El agua caliente fue un shock. Un lujo tan obsceno que se sentía como un pecado. En el Sumidero, el agua era siempre fría, un goteo marrón con olor a óxido y a enfermedad que te dejaba más sucio que antes. Pero esto… esto era un bautismo profano. El vapor llenaba el pequeño cubículo de azulejos agrietados, creando una niebla que borraba los bordes del mundo. Por un instante, bajo el torrente purificador, Julian se permitió creer que era solo eso: agua sobre piel. No había sistema, no había puntuación, no había un pasado que le mordiera los talones. Solo el calor que se filtraba en sus músculos, aflojando nudos que no sabía que tenía. Pero la paz era una ilusión efímera, porque en el momento en que el jabón se deslizó por su piel, fue dolorosamente consciente de su propio cuerpo.
    
    Era tan… sensible. Todo en él parecía diseñado para sentir demasiado. El jabón, al pasar por su pecho, hizo que sus pezones se endurecieran al instante, una reacción tan inmediata y vergonzosa que ahogó un gemido. El sonido fue agudo, casi femenino. Se apresuró a lavarse, pero sus manos parecían tener una delicadeza propia, trazando las curvas de sus caderas, la suavidad de su vientre, con una caricia involuntaria. Cuando sus dedos rozaron su pene, se estremeció. Era pequeño, casi ornamental, pálido y suave como el ...
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