1. El despertar sexual de Denisse y Amy.


    Fecha: 25/01/2026, Categorías: Incesto Lesbianas Masturbación Autor: A-relatora, Fuente: SexoSinTabues30

    ... de profunda fascinación. Luego, sin previo aviso, se llevó esos dedos a su boca y los chupó suavemente.
    
    El gesto, tan íntimo, tan atrevido, me provocó un nuevo escalofrío, un renacer de la excitación en mi vientre, aunque mi cuerpo aún estaba agotado.
    
    «Sabes a qué sabe?» preguntó, una sonrisa pequeña y peligrosa jugueteando en sus labios. «A… a libertad. A secreto.» Bajó la mano y se acercó aún más a mí en la cama. Su cuerpo estaba tenso, su respiración aún acelerada. Vi la humedad en sus leggings negros, una evidencia física de su propia excitación, de la necesidad que mi placer había despertado en ella. «Denisse…», murmuró, su voz cargada de una urgencia nueva. «Yo… ahora yo quiero sentir. Enséñame. Ayúdame a… a explotar también.»
    
    Su mirada era una súplica, una promesa y una confesión. La conexión entre nosotras, tejida de represión compartida, descubrimiento mutuo y ahora placer experimentado, era más fuerte que cualquier barrera. El mundo exterior, con sus reglas y sus miedos, se desvaneció. Solo existíamos nosotras dos en esa habitación iluminada por la luna, al borde de un precipicio que habíamos decidido saltar juntas.
    
    Sin dudarlo, extendí mi mano hacia ella. Con suavidad y lentitud la desnudes, admirando ese pequeño cuerpo infantil de mi hermana. Ese cuerpo que tantas veces había imaginado, tal vez con culpa, pero con morbo, ahora sé reflejaba ante mi. Desnudo.
    
    El vídeo en la computadora había terminado, pero nosotras lo recreamos en mi habitación. ...
    ... Nos volvimos a besar, esta vez con más pasión, con más lujuria. Mis manos se posaron en su cuerpo desnudo. Una en sus nalguitas, pequeñas pero redondas, perfectas. La otra en su vagina, donde apenas empezaban a crecer unos tímidos y pequeños bellos púbicos.
    
    Mi mano se movía lentamente, acariciando su clítoris mientras mis labios no se separaban de su boca. Pequeños gemidos salían de ella, apagados por los lascivos y prohibidos besos incestuosos. Yo me sentía en la gloria. Me excitaba saber que le estaba dando placer a mi pequeña hermana de 10 años.
    
    Despacio la acosté en la cama, abrí sus perfectas piernas, torneadas por años de natación, vi su rajita, tan limpia, tan hermosa. Mis ojos se recrearon en ella.
    
    “Denisse, ya no aguanto, sigue”, me imploro ella, seguí lo que tantas veces había visto en esos videos que me proporcionaba Paulina. Me acerque a su vagina, saque mi lengua y la pase delicadamente por sus labios exteriores. Un gemido surgió de su garganta. Eso era todo lo que yo necesitaba.
    
    Mi lengua, aunque inexperta aún empezó a lamer su rajita, mis labios apretaron su pequeño pero muy duro clítoris. Lo succione, lo chupe, lo mami. Sentí las manos de Amy aferrarse a mi cabeza, me atraía a su vagina, me apretaba. Sabía lo que eso significaba. Aceleré mis movimientos de la lengua.
    
    “Denisse, que rico”. Grito cuando sus músculos empezaron a contraerse. Un flujo delicioso empezó a salir de su vagina, su primer orgasmo a los 10 años. Lo bebí todo. Ella jadeaba, ...
«12...891011»