1. No soy así. Capítulo 7: Do ut des (+18)


    Fecha: 29/01/2026, Categorías: Gays Autor: Leonardo, Fuente: TodoRelatos

    Después de corrernos y abrazarnos sin acabarnos de creer lo que acabamos de hacer, por lo menos por mi parte, nos quedamos amodorrados abrazados frente a frente. Sin darnos cuenta debemos haber dormitado un buen rato, porque nos despertó el ruido de la puerta de entrada y las voces de mis padres apagadas por la distancia, y luego unas pisadas acercándose a la carrera, evidentemente el Enano. Javo ha dado un salto para caer, dándose un buen golpe en la cabeza, en el espacio entre mi cama y la pared. Me da el tiempo justo para cubrir mi desnudez con la sabana antes que el troglodita de Beto entre como elefante en cacharrería en mi habitación explicándome algo sobre una llamada de un ojeador deportivo. Con el susto apenas consigo seguir lo que me está diciendo.
    
    —¿Estas en bolas guarro? —La pregunta del Enano me regresa a la realidad, estoy a punto de tener un ictus cuando su cara pasa a una sonrisa pícara y cómplice— Dejo que acabes lo que hacías campeón, ya te lo explico cuando estés más relajado, te cubro con los viejos —Suelta antes de guíñame un ojo, dar un portazo y bajar la escalera trotando como un potrillo desbocado. Agradezco su solidaridad y su poca curiosidad sobre mis actividades.
    
    La risa apagada y nerviosa de Javo, me hace recordar que sigue aquí. Le obligo a vestirse y descolgarse por la ventana antes que a mis padres se les ocurra subir. Con tan poca suerte que se topa de frente con Eloi al saltar la valla exterior de la casa. Cosa tampoco extraña ya ...
    ... que vive dos casas más allá. Prefiero no saber nada del asunto y me lanzo a la ducha a eliminar cualquier olor sospechoso de mi cuerpo, y dejo abierta la ventana para que ventile el aroma a sexo que siento que desprende.
    
    Mi padre interrumpe mi ducha, ya que me obsesiono con el olor y no paro de pasarme jabón, porque es la hora que me lleve al trabajo.
    
    Me paso la tarde-noche trabajando a un ritmo lamentable, estoy absolutamente empanado pensando en lo ocurrido por la tarde y en sus consecuencias, además de las secuelas físicas de mis actos. La visita de Marc, Nerea, Eloi y Mariana al restaurante no ayuda en absoluto. La mirada picara y sonriente del rubito me dispara los nervios al darme cuenta que algo sabe de lo ocurrido. Pongo cara de póquer al atenderles intentando hacer ver que no pasa nada. Cuando finalmente marchan, se gira mientras los demás no le ven y me giña un ojo haciendo un pulgar arriba. Me quedo congelado un momento hasta que la encargada me despeja con una colleja.
    
    Al volver a casa, con unas ganas inmensas de dormir, tengo que tragarme la perorata inconexa de Beto explicándome emocionadísimo que este fin de semana tiene una prueba para entrar en la cantera del Espanyol, y que seguramente quedará seleccionado, ya que lo normal es que sea al revés, los prospectos piden entrar en pruebas y no que el club les busque como a él. Le doy un abrazo de oso pegándole a mi pecho, en parte porque me emociono por él y en parte para conseguir que se tranquilice un ...
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