1. Pesadillas de terror. La señora Isabel. parte 1


    Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumissogummi, Fuente: SexoSinTabues30

    ... Algo había pasado a la vieja señora. Puedo ser un delincuente y un sinfín de adjetivos que me descalificarían pero no negaría la ayuda a alguien que lo necesitase. Me apresuré corriendo a casa de la vieja señora Isabel, salté la mediana y me adentre en su casa. En ese preciso instante tras la puerta de la entrada al interior alguien se abalanzó sobre mí por detrás, noté como unos guantes de goma me tapaban la boca y me inyectaban algo en la yugular con una jeringuilla.
    
    Me deshice de los brazos que me sujetaban, me día la vuelta y observé a la vieja señora sujetando una jeringuilla entre sus manos enguantadas. Traté de huir de la casa pero en apenas unos segundos perdí todas mis fuerzas, aquello que me había inyectado era instantáneo y su efecto me dejó sin fuerza alguna y caí al suelo completamente consciente pero sin poder moverme. Mi mirada tumbado en el suelo observaban las botas altas de lluvia que portaba la señora Isabel, se inclinó hacia mí en cuclillas y observé su rostro curtido por la edad :
    
    Me introdujo dentro de su sótano, era un sótano viejo con las paredes descascarilladas, suelo de cemento, una luz proveniente de una bombilla que colgaba del techo. Me dejó en el centro de la habitación mientras se dirigía de nuevo hacia la puerta. Cerró la puerta y colocó un candado grueso en la puerta, se guardó la llave en su escote por debajo de su delantal y en el interior de su sujetador. Se dirigió hacia una estantería que había en el sótano y agarró un nuevo par ...
    ... de guantes de goma. Se quitó sus guantes de goma que usaba para su jardín y agarró unos guantes viejos y usados que había en la estantería. Comenzó a enfundarse el par de guantes mientras me miraba como permanecía inerte en el suelo sin poder moverme debido a la inyección. Aquellos guantes desprendían un fuerte olor y estaban completamente sucios, su color original era amarillo pero de tanta suciedad y grasa que acumulaban eran marrones, eran repugnantes los guantes que se estaba enfundando en su brazo carnoso, la quedaban terriblemente apretados a sus brazos carnosos y flácidos de abuela. Tiró del extremo con fuerza para terminar de ajustárselos, se acercó a mi agarrando unas esposas metálicas entre sus manos.
    
    Agarró mis manos y las condujo a mi espalda, colocó las esposas metálicas en mis manos y las cerró con dureza. Ahhhhh me quejé levemente, apenas podía hablar, la inyección me había paralizado, no tenía fuerzas para nada, no podía ni pestañear, aquella sustancia que me había inyectado era muy fuerte. Cerró las esposas en mis manos a mi espalda con dureza.
    
    Estaba realmente asustado, estaba completamente inmovilizado y aunque recuperase mis fuerzas no podría escapar de aquella cadena tan gruesa anudada a mi cuello, esposas y candados. Poco a poco fui recuperando mis fuerzas, el efecto de la inyección era pasajero. Empezaba a poder articular palabras:
    
    ZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS –Uno. Descargó su correa provocando un fuerte dolor en ...