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Pesadillas de terror. La señora Isabel. parte 1
Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumissogummi, Fuente: SexoSinTabues30
... mi culo que lo dejó marcado. ZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSS –Dos. Cada azote era como un avispero de abejas picando mi piel, el dolor era muy intenso Deseaba suplicar piedad pero imposible con mi mordaza, no podía emitir sonido alguno, mi boca era un vertedero de basura llena de las bragas sucias de la vieja señora Isabel. Llevábamos una hora en el sótano y estaba recibiendo un buen castigo lleno de correazos intensos y dolorosos. La azotaina era larga y lenta, tras cada azote recriminaba mi comportamiento, aquella señora no paraba de hablar. Apenas llevábamos 50 correazos, la mitad y ya estaba llorando, el dolor era muy fuerte y la vieja señora Isabel se burlaba constantemente de mí. Aumentó su dureza con la correa tal como había prometido si lloriqueaba . Cada azote era más y más doloroso, empezaba a ser insoportable su castigo. Era una verdadera pesadilla. En ese momento escuché el motor del coche de mi madre regresando de su peluquería, en aquel sótano se escuchaban los ruidos exteriores. Mi madre no me encontraría en casa y quizás vendría a buscarme, pero estaba completamente equivocado, nadie sabía que estaba en el sótano de la vieja señora Isabel. Intenté gritar pero no podía con mi boca inflada por su bragas sucias y la cinta americana apretada impidiendo pudiese escupirla. La señora Isabel también escuchó a mi madre, se inclinó hacia mí y volvió a sujetarme por el pelo con brusquedad provocándome un gran dolor ...
... con su brusco tirón de cabello. Sus tirones de pelo te hacían saltar una lágrima debido a su brusquedad. La vieja señora Isabel regresó al sótano, cerró de nuevo la puerta con llave quedando ambos encerrando dentro, con la diferencia que era ella quien portaba las llaves. Toda precaución era poco, estaba completamente encadenado y amordazado y con la puerta de salida cerrada, no podría salir de allí nunca por mi propia voluntad. Empecé a observar como la señora se despojaba de su delantal y posteriormente de su sujetador. Quedó desnuda a excepción de sus botas altas negras de lluvia que llegaban hasta las rodillas. Me mostró su enorme coño peludo de vieja y se dirigió hacia la estantería y agarró de nuevo sus guantes de goma marrones malolientes y apestosos. Esta vez no agarró la correa de piel, agarró un cable largo de goma. Se dirigió hasta donde me encontraba inmovilizado y comenzó a enfundarse sus guantes: En ese momento me desperté encharcado en sudor. Aquella había sido mi primera pesadilla. Mi culo me ardía terriblemente, me dirigí hasta el espejo pero no había marca alguno, tan solo había sido un sueño. Aliviado me preparé un café y salí al exterior del jardín. La vieja señora Isabel estaba atando sus plantas para levantarlas con un cable igual que el de mi pesadilla, tan solo era una coincidencia me dije para mí mismo . Todo había sido una pesadilla. Al menos eso creía yo, aquella noche continuaría. Continuara…..Segunda parte ya publicada. Para cualquier ...