-
Pedro, el mejor amigo de mi marido
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: carizzia, Fuente: CuentoRelatos
Hace muchos años que oigo hablar de él… De Pedro… El mejor amigo de mi marido, un hombre al que nunca he visto, pues debido a sus negocios vive en la otra parte del mundo… Es un hombre al que mi marido admira, se conocen desde niños, me atrevería a decir que son hermanos más que amigos, pues a pesar de la distancia hablan casi cada día por teléfono. El teléfono fue el primer contacto que tuve con él, no necesito decir que me cautivo su voz, su forma de hablar, su entonación era una caricia para mi alma, y un regalo para mis oídos. Yo llevaba demasiado tiempo sola, mi marido desde siempre se ha encerrado en su trabajo, negándose a compartir conmigo cualquier cosa, lo único que compartíamos eran tres o cuatro minutos de sexo cada dos o tres semanas. Siempre me pregunté si el sexo sería igual para todas las personas, ¿si era algo que no iba más allá de tres minutos?… ¿porque gustaba tanto a todo el mundo?. Nunca pensé ser infiel a mi marido, soy bastante conformista y en mi ignorancia era feliz, por supuesto mi marido también lo era, tenía sus “amiguitas” de turno que le satisfacían como su esposa frígida no sabía. Sospeché muchas veces que había otras, pero nunca tuve la certeza, y nunca tuve el valor suficiente para preguntárselo. Durante uno de sus muchos viajes me llamó, para pedirme que fuese al aeropuerto al día siguiente a recoger a su amigo Pedro, me pidió que le diese acogida en nuestra casa, me exigió que le tratase bien, me rogó que le atendiese lo ...
... mejor posible, y para terminar la conversación me dijo: “Yo llegaré en un par de días o tres y me reuniré en casa con vosotros” Me sentó fatal… A pesar de conocer su amistad me molestó que mi propio marido me pusiera en la obligación de atender a un extraño, yo había hablado con Pedro muchas veces por teléfono… Sí… Pero de eso a tenerle en mi casa… Estando sola… Era una situación muy violenta para mí, aun así obedecí, como siempre. Al día siguiente me personé en el aeropuerto para recogerle, le había visto en algunas fotos antiguas, pero para conocerle quedamos en que él llevaría un oso de peluche enorme bajo el brazo, se lo traía a su sobrina. Cuando le vi, mi desilusión fue tremenda, era un hombre mayor, mas que mayor diría viejo, con cara de pocos amigos, aun así, me acerque a él para decirle… “Bienvenido Pedro”… Y su respuesta me dejó más confundida aún porque me dijo… “Pardone moi je ne comprend pas”… Era evidente que me había equivocado de persona, pero era el único que traía un oso, aunque eso si, no muy grande. Intentaba comprender que era lo que sucedía cuando alguien tocó en mi hombro, al volverme sorprendida me encontré cara a cara con un enorme oso de casi un metro de alto, diciéndome… “Hola María… Eres mucho mas bonita de lo que me había contado Luis” y dicho esto dejó caer al suelo el oso, y le vi a él, ¡¡Dios mío!!… Por un momento me sentí aturdida, no podía ser humano, era un verdadero Adonis, en toda mi vida nunca había visto un hombre tan perfecto ...