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Una Testigo Silenciosa
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Voyerismo Autor: AndyStories, Fuente: TodoRelatos
... terminase, decidí llamar al número, con una adrenalina que no podía contener. Lo contestó rápido y acordamos vernos en una esquina. Ella vendría en auto y así podríamos conversar tranquilamente. Mi turno terminó, y antes de salir decidí enviar mi ubicación a una amiga mía como medida de precaución. No era la primera vez que lo hacía, estaba un poco harta de mí, pero siempre se preocupaba al final del día. Salí del local y me dirigí a la esquina indicada, y ahí estaba el auto. Me acerqué a la puerta, la cual se desbloqueó para dejarme entrar, y ahí estaba ella, con un atuendo completamente diferente a lo que solía vestir: una blusa algo escotada, una falda apretada y relativamente corta, medias negras y tacones rojos. —Hola, Andrea, me alegra que vinieras —me dijo, para después darme un beso en la mejilla. Yo lo acepté. En ese punto sentía que no podía dar marcha atrás. —Buenas noches —dijo una voz masculina misteriosa que venía del asiento trasero, la cual me sobresaltó en el momento. —Él es Rubén, mi esposo —dijo Evelyn. —Mucho gusto —dijo Rubén, después de extender su mano hacia mí. Yo se la estreché. Tenía un agarre firme, algo que no voy a mentir, me gustó. Entonces empezamos a hablar. Me contaron su historia. Era una pareja que llevaba 13 años de casados, pero que llevaban haciendo esto desde hace 5. Todo idea de ella. Me contaron que era una fantasía que había tenido toda su vida, y que cuando se lo contó, a él le encantó la idea. Me ...
... dijeron qué buscaban, cuáles eran las reglas, y sobre todo que si en cualquier momento me sentía incómoda podían parar sin problemas. Eso terminó de darme más confianza y seguridad. Fue entonces que nos dirigimos a su apartamento. Tardamos unos 15 minutos hasta que llegamos. Subimos en el elevador hasta llegar a su apartamento, un lugar amplio y muy acogedor. Sacaron una botella de vino y tres copas, y nos sentamos en el sofá. Rubén y yo juntos en uno grande, y Evelyn en uno individual. Hablamos unos minutos para romper el hielo, mientras el vino poco a poco empezaba a hacer efecto en nosotros. Fue entonces que las caricias empezaron, rozando mi cuello con su boca, cuyo aliento me erizaba la piel al mínimo contacto. Sus manos empezaron a recorrer mis piernas, poco a poco se abría paso, todo mientras Evelyn nos veía. Su mirada fija en nosotros era intimidante, se sentía prohibido, pero su mirada no reflejaba enojo, sino deseo. La mano de Rubén llegó hasta mi centro, rozándolo por encima de mi pantalón, pero estaba lo suficientemente sensible para sentir sus dedos recorriéndome. Entonces el primer beso llegó, y empecé a dejarme llevar, acariciando su abdomen por encima de su camiseta, haciendo los besos más intensos poco a poco, hasta que Evelyn nos interrumpió. —¿Les parece que vayamos a la habitación? —dijo, sentada en el sofá, con los tacones en el piso y las piernas cruzadas. Aceptamos, y nos dirigimos a la habitación. En el camino, Rubén recorría el resto de mi ...