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Barro y Exoesqueleto
Fecha: 09/02/2026, Categorías: Gays Autor: Noxia, Fuente: TodoRelatos
... a explorar con las manos ese cuerpo que ya no reconocía. No había horror, ni asco. Solo un silencio de aceptación, un acuerdo silencioso entre la carne y la sombra. Había algo hermoso en su frialdad, en la firmeza con la que la nueva piel resistía el mundo. Una belleza muda, contenida, que no necesitaba palabras para existir, una calma que emanaba desde un lugar secreto, lejos del ruido y la desesperanza. Al caer la tarde, cuando la luz del sol se tornaba dorada y las sombras se alargaban, se sentó ante la máquina que había heredado de su padre: una computadora, un artefacto de cobre y madera con teclas de latón y tubos que chisporroteaban suavemente, respirando con vida propia. Esa tarde, como si la máquina misma reconociera su presencia, una luz parpadeó en la pantalla oscura. Un canal se abrió sin aviso, mostrando una línea de texto simple, casi tímida: "¿Hay alguien ahí?". Gregor sintió un estremecimiento, una chispa inesperada que atravesó la distancia invisible entre él y aquel otro ser. No supo si era miedo, curiosidad, o la mezcla sutil de ambos. Con dedos vacilantes, temblorosos ante aquella primera comunicación, respondió: "Sí. Soy yo". Y en esa respuesta, sin saberlo, comenzó a trazarse un puente entre dos mundos: entre barro y exoesqueleto, entre soledad y compañía, entre la sombra del olvido y la esperanza de ser reconocido. 3 ... El día había transcurrido como una sinfonía in crescendo silencioso. La casa, con sus muros encalados y sus ...
... ventanas empañadas por el frío, se convertía para Gregor en un refugio y una prisión al mismo tiempo. En la penumbra de su cuarto, la luz amarillenta de la lámpara de gas caía sobre la máquina, cuyo teclado crujía bajo sus dedos vacilantes. La pantalla parpadeó de nuevo, y una línea de texto emergió como un susurro: "¿Cómo es habitar un exoesqueleto y una soledad tan visible?". Gregor tecleó con lentitud, buscando palabras que no parecían fluir del todo. "Es un lugar extraño. Entre la dureza y la vulnerabilidad, entre el encierro y la memoria". El cursor titiló, respirando la quietud de la habitación. Era un espacio extraño, este diálogo con un ser que nunca había visto, pero que le comprendía en sus silencios. "¿Y tú? ¿Cómo es vivir en barro y el peso del olvido?" —preguntó Gregor. La respuesta tardó un instante, quizás debido a una meditación profunda. "He sido moldeado para proteger, para ser escudo y sombra," —contestó el otro lado."Pero también he aprendido que el barro se quiebra y que el olvido duele más que el rechazo." Gregor sintió el peso de esas palabras, que le llegaron como un eco olvidado en la vastedad de la noche. La fragilidad del barro, esa sustancia primigenia que guardaba en su forma la historia y la vulnerabilidad de aquel ser, le hablaba con la voz del silencio. "¿No somos acaso ambos prisioneros de nuestras formas?" —tecleó."Tú en tu barro, yo en mi coraza". "Quizás," —respondió el Golem."Pero hay una belleza triste en ...