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Historia de un secuestro 1
Fecha: 14/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: jtm1111, Fuente: TodoRelatos
... pague tu padre estarás libre. Él comenzó a andar para dejarla sola. — Padrastro. Añadió ella antes de que saliera. — Es mi padrastro. Estaba sentada en el borde de la cama mientras miraba hacía abajo. — Nos veremos esta noche. Se pasó todo el resto del día viendo las noticias y pensando en ella. Cuando se acercó de nuevo a la parcela deseo con todas sus fuerzas que todo hubiera sido un mal sueño, una pesadilla. Pero no, ella estaba sentada encima de la cama, esperándolo. — Te he traído algo para comer y beber. No hubo más conversación hasta que él volvió a salir por la puerta. — Hasta mañana. Pasó una semana donde él se presentaba simplemente para ver cómo estaba y para pasar unos minutos a su lado. Durante sus visitas la actitud de ella fue cambiando. Ahora le esperaba, le esperaba con genuina alegría. Fue al quinto día cuando por primera vez ella trató de seducirle para que se quedará un poquito más. Fue un intentó torpe, muy de primeriza. Simplemente se había levantado de la cama para acercarse a él y rogarle, casi suplicarle que se quedará con ella, solo un poco más. — ¿Sabes lo qué puede ocurrir si me quedó más? Ella bajó la mirada y colocó sus manos en la espalda. — Lo sé. Mencionó en un susurro de voz. Sabía que él la deseaba sexualmente. También sabía que esa era su mejor oportunidad de sobrevivir. Quizás, la única. Alargó su mano para acariciar su mejilla. Era suave y delicada. Tocó sus labios y metió ...
... sus dedos en la boca. Los apartó. No podía. ¿O sí podía? Volvió a tocarle las mejillas y bajó hasta sus pechos. Eran duros y firmes. Los agarró firmemente durante unos instantes antes de apartar las manos. Pudo notar la firmeza de sus pezones al tacto. Quizá ella deseaba esto tanto como él. — ¿Puedo verte la cara? Apartó las manos. — Disculpa. Será mejor que me vaya. — Comprame ropa. Mencionó ella mientras él salía. — Estoy harta de ir con lo mismo siempre. Ropa para una joven. ¿Debía comprar ropa interior? Sí, por supuesto. La chica llevaba las mismas bragas desde que fue secuestrada. Y sujetadores. Y medias. Y algún vestido que realzará su figura. No fue a un centro comercial. Al principio pensó que era lo mejor, pero se echó otra cuenta. No. Se dirigió a un Sex Shop. Escoger y comprar la ropa que se tendría que poner una jovencita ya lo veía como una perversión. Por eso decidió que la compraría y escogería aquí. No escogió nada temático. No por ahora. O sí. Se fijó en un traje de colegiala y no pudo resistirse a la idea de verla con eso puesto. Fue la noche en que le entregó los paquetes para que ella los abriera delante de él, como si fuera su regalo de reyes. Pudo ver como se ponía roja según iba mirando los diferentes paquetes y su contenido. Porque sí, le había comprado hasta juguetes sexuales. — Hasta mañana. Su primera cita fue una semana después del secuestro. Había una mesa de patio, dos sillas, dos ...