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La caída de los Gemelos Reales
Fecha: 15/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: KatieHill8, Fuente: TodoRelatos
... soltar un grito ahogado—fue ver a la hija de la reina también de cabellos rojos, una muchacha de no más de quince años, jugueteando con un cuchillo curvo junto a sus muslos. De pronto Ragna, empujó a Lysa hacia él. Dale un adiós digno, princesa"— ordenó, guiando sus dedos hacia aquella parte familiar que ahora temblaba y se orinaba ante las risas de las guerreras. Lysa obedeció. Sus uñas pintadas con jugo de moras contrastaban con la piel pálida del pene de su hermano mientras comenzaba a masturbarlo. Al principio, sólo estaba frío y húmedo de terror, pero pronto, contra toda voluntad, sintió cómo crecía entre sus dedos. "¡Miren cómo se entrega!", gritó una morena de pechos pesados mientras pellizcaba los pezones de Lysander. Cuando llegó el clímax, Lysander eyaculó sobre el vestido verde de su hermana, los hilos blancos escurriendo como lágrimas sobre el brocado. Lysa sintió el calor a través de la tela, ese calor que tantas veces había anhelado dentro de sí, y supo que sería la última vez. —"¡No dejare que te hagan daño!"— gritó Lysa aferrando su rostro a la entrepierna de su hermano que aún goteaba semen, pero Ragna—alta como una torre, con su armadura de huesos tallados—la agarró del pelo y la apartó obligándola a mirar. -"¿Los príncipes lloran cuando les arrancan las joyas?"— preguntó al oído de Lysander en forma de burla una de las guerreras que lo sostenía de los brazos mientras que de fondo Lysa gritaba por tratar de salvarlo. Entonces llamaron a ...
... la verdugo. Eirny, la más joven de las guerreras, se arrodilló entre las piernas de Lysander con la delicadeza de una novia en la luna de miel. Con sus ojos verdes como los bosques y su cabello trenzado, dorado como el trigo. Desnudó su cuerpo que ahora brillaba bajo el sol—pequeños pechos firmes con perforaciones en los pezones, caderas estrechas pero redondas, piel blanca por el viento del norte. Con un dedo, levantó su pene encogido por el miedo y soltó una risa cristalina. —"Aprendan, perras"— ordenó Ragna a las esclavas. —"Así se doma a los lobos." Eirny sonrió. Tenía hoyuelos. Mientras volteaba otra vez su mirada al encogido pene del príncipe pues le era difícil ignorarlo. —*"Ay, príncipe, ¿tan asustado estás?"*— murmuró, clavando sus uñas justo bajo el glande para hacerlo estremecer. “Pero no te preocupes, príncipe... pronto dejarás de preocuparte por estas cosas." Tomó sus testículos en sus manos con falsa tristeza. Los rodó entre sus dedos como si fueran dados de hueso, evaluando su peso. Al fondo Lysa lloraba ahora desconsoladamente por la desesperación. —"Qué lástima cortar algo tan bonito… tan redondito y lleno de semilla.— susurró Eirny, inclinándose para soplar aire caliente sobre la piel sensible, acariciando el saco de testículos con una mano mientras con la otra sostenía un cuchillo de hoja curva. "Tenías bolas tan bonitas, príncipe. Grandes, pesadas... seguro daba leche espesa y dulce". Lysander jadeó cuando el filo de su cuchillo rozó ...