1. La preferida de mi suegro (2)


    Fecha: 16/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Reina Flor, Fuente: CuentoRelatos

    ... hubiese podido llegar jamás a imaginar. La figura de un hombre iba acomodando detrás de los globos que sobresalían de la pose arqueada de su novia: el rostro de Luana estaba hundido en una almohada y sus caderas furibundas estaban levantadas y ofrecidas a su padre que en medio de bufadas y roncos quejidos inentendibles la bombeaba sin parar al tiempo que no permitía que se moviera un milímetro de la posición en que la tenía sometida.
    
    En posición enteramente dominante, su padre la rodeaba con sus brazos recostándose encima de las enormes ancas de ella; así le daba furiosos empellones que la movían en seco hacia adelante. Al abrirse la puerta, Luana había levantado la cabeza asustada y lo miraba con el rostro desencajado.
    
    -Ay… ay… no te vayas a enojar por favor.
    
    -Tranquilo hijo… respirá profundo. Respirá y exhalá.
    
    Roberto se quedó de piedra incapaz de moverse y de articular una palabra ante el tremendo espectáculo.
    
    -No es lo que parece, Ro.
    
    Lo primero que vio fue la ancha de su padre de pie que rápidamente tomó una sábana para cubrirse. Por su forma de moverse se dio cuenta de que estaba cogiéndose a Luana. Ella de espaldas, estaba apoyada sobre la cama mientras era sujetada de “sus ancas” como intentando de que se quedara donde él deseaba que se quedase para poder lograr una mejor penetración.
    
    -No es lo que vos pensás Ro ¡!!ooooh!!.
    
    -Ah ¿no? ¿Y qué es?
    
    -Es un mal entendido. Luana me pidió verme para conversar sobre un tema de ustedes.
    
    -¡Sí!… ...
    ... ¡siii!… un mal entendido.
    
    -De eso estuvimos hablando hasta hace apenas un rato.
    
    -Y una cosa llevó a la otra… -completó ella
    
    La inesperada irrupción del novio engañado en la habitación no había causado la interrupción del acto que en la habitación se ejecutaba. Por el contrario, a Roberto le había parecido que los movimientos se habían tornado más rápidos desde su presencia sorpresiva
    
    -Eso hijo- Manuel aprovechó la confusión y pasividad de Roberto para ensartarla un poco más -una cosa llevó a la otra.
    
    -No te dejés llevar por las apariencias, mi amor.
    
    Ahora su padre había abandonado la magnífica retaguardia de ella y se acostaba boca arriba en espera de que se le subiera encima. Sin que fuera necesaria una indicación, la nuera se levantó y se asentó en cuclillas encima de la verga ofrecida como penacho.
    
    -Pero… ¡!Luana!! ¿Qué hacés? ¡Dejálo!
    
    Inmersa en una especie de trance, Luana no escuchaba o no parecía querer escuchar. Era como un animal desbocado que pistoneaba sobre la pija erguida debajo de ella a una velocidad sónica y salvaje, como si estuviera poseída por un espíritu vudú.
    
    -Ya termina hijo, es un momento más, nada más. Ahhh!!
    
    -¡Vos sos un hijo de puta! ¡Callate!
    
    -Cortala Ro… no seas violento…
    
    -Pero… ¿Cómo querés que sea con el turro que me gorrea?
    
    -Ya hijo, no es para tanto… además ya termina… ¡ooooh!!
    
    -El que va a terminar sos vos… y de la peor manera. ¡Ya ahora mismo! Dejála ya si no querés que pase algo feo…
    
    -Es un momento ...
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