1. El cuarto oscuro


    Fecha: 17/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... gemidos eran como ella, pequeños, sensuales; esto excitaba más a Sofía, que ahora deslizó sus manos hacia delante y empezó a acariciar los senos, buscó nuevamente su cuello, deslizó su lengua mojada; Pilar desabrochó su brasier también puso sus manos hacia delante y empezó a acariciar las téticas de Sofía, que buscó nuevamente la boca de Pilar y la besó; que delicia sus besos pensaba Pilar, podía sentir el grosor de sus labios, lo blanditos que era, lo rico que se encontraban sus lenguas; aparte de todo, la completa oscuridad en la que se encontraba aumentaba más aun el placer; Pilar se sentía estallar en corrientasos de placer estando en los brazos de una completa desconocida, no quería parar de sentir lo que estaba sintiendo, ahora Pilar quería sentir el cuello de ella y comenzó a chuparlo; ahora podía sentir los gemidos de Sofía mientras apretaba sus pezones; qué rico se sentía Sofía, deseando toda la noche a esa pequeña tan hermosa, y ahora la tenía ahí, sin oponer la menor resistencia; Sofía levantó la blusa y empezó a besar sus teticas, tenía los pezones duros, ella jugaba con ellos, pasaba su lengua alrededor de ellos, los mordía, los chupaba, se metía en la boca las pequeñas teticas y las succionaba; Pilar no paraba de gemir, de desmadejarse con las caricias de Sofía.
    
    -¿Te gusta?, no sabes cuánto fantaseé contigo toda la noche, viéndote bailar de esa manera tan sensual –Sofía le habló al oído mientras le daba un pequeño mordisco-
    
    -Dime ¿qué te gustó de ...
    ... mí?
    
    -¡Todo!, lo pequeña y sensual que te veías, esa cara de placer que tenías, la sensualidad de tus movimientos, lo entregada que estabas al momento; me fascinó la forma en que movías tus caderas; sabes, mientras te miraba sentía que con cada segundo que te veía más me enamoraba de ti –Le contestó Sofía-
    
    -No te imaginas lo mucho que me tienes gozando, pero tú me pudiste ver toda la noche y yo no te he podido ver a ti.
    
    -Descúbreme con tus manos, explora todo mi cuerpo, soy tuya –Afirmó Sofía-
    
    Y se volvieron a besar, y entre más se besaban más arrechas se ponían y las caricias se empezaron a volver más fuertes, ahora pilar empezó chuparle las teticas a Sofía, qué grandes las tenía en comparación con las de ella, jugueteaba con sus pezones delicadamente, así era todo lo de Pilar, delicado, suave; pasaba su lengua de un pezón a otro, los apretaba, se metía las teticas lo más que podía en su boca y las succionaba; era tan rico oír gemir a Sofía, que con todo lo que había bebido estaba en un estado total de lujuria, entregada al placer, sintiendo al igual que Pilar corrientasos de placer.
    
    Sofía puso a Pilar de frene a la pared, y recorrió la espalda de Sofía mientras le apretaba las teticas; Pilar no paraba de sudar por el éxtasis que se había tomado y el sabor del sudor de ella excitaba más a Sofía que no dejaba de pasar su lengua por toda la espalda. Sofía volvió a besar el cuello de ella y deslizando su mano suavemente le empezó a tocar el coñito por encima del pantalón; ...
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