1. Juan: mis nueve primeras veces 12


    Fecha: 17/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos

    ... y venir, observando cómo su trasero sobresalía por la superficie en ocasiones, llamando la atención de algunos chicos y otros viejos verdes que pasaban cerca, hasta que al fin se quedó conmigo, sujetando con fuerza la orilla de la alberca, pues en el lugar en donde estábamos ella no alcanzaba a pisar el fondo sin hundirse.
    
    - Refrescante ¿No? - comenté mientras la veía luchando por sostenerse.
    
    - Ajá ¿Podemos irnos a un lugar más bajito? Aquí no alcanzo a pisar y es cansado estarme agarrando de la orilla - dijo, esforzándose por mantener la cabeza fuera del agua, dándome una idea que resultaba muy arriesgada, pero que sería perfecta si quería averiguar lo que esa mocosa tenía en la cabeza, lo que la impulso a tocarme y tal vez también lo que la hizo ponerse ese traje tan atrevido en una salida familiar, donde el único hombre presente era su propio hermano.
    
    - Hay otra forma de solucionarlo - comenté, antes de pasar mi brazo por su abdomen para atraerla hacia mí y abrazarla contra mi cuerpo, viendo como abría mucho los ojos, pero sin resistirse, sin hacer nada por alejarse, sosteniéndose incluso con sus manos en mis hombros a pesar de que no dejaba de mirarme con aquella expresión de sorpresa y perplejidad.
    
    - ¿Qué…? ¿Qué estás haciendo? - preguntó nerviosa, sintiendo como me metía entre sus piernas y ella se aferraba a las mías con sus pies.
    
    - Nada, solo te sostengo para que no te hundas - dije, fingiendo que aquello no tenía nada de malo, mientras ella me miraba ...
    ... de hito en hito, como esforzándose para pensar en alguna respuesta mordaz - ¿Sabes algo? No me esperaba que te pusieras un bikini tan atrevido - le solté al ver que ella no reaccionaba, mientras experimentaba sus senos aplastándose contra mi pecho desnudo - pero te ves mucho mejor que Anie; debo confesar que nunca pensé que tuvieras un trasero tan lindo - la provoqué, viendo cómo desviaba la mirada mientras sus mejillas se coloraban, sin decir nada, retorciéndose a ratos, como si dentro de ella se librara una lucha entre quedarse como estábamos y la posibilidad de salir nadando y alejarse de mí tanto como pudiera, una indecisión que me animó a arriesgarme un poco más y bajar mis manos a su trasero desnudo, apretándolo en cuanto lo tuve en mi poder mientras observaba la forma como nuevamente mi hermana me miraba, con los ojos y la boca muy abiertos, sin lograr decir una sola palabra durante aquel breve instante que le tomó asumir que su hermano le estaba agarrando las nalgas.
    
    - No… no deberías tocarme el trasero - dijo en un susurro, sin dejar de mirarme a los ojos salvo en las pocas ocasiones en que su atención se concentraba en mis labios.
    
    - Y tú no deberías tocar mi pene cuando estoy dormido, así que supongo que estamos a mano, a menos de que tú quieras que pase algo más - contesté, arriesgándome como nunca antes lo había hecho, viendo en sus ojos cómo quedaba desarmada ante mí, mientras sentía la forma como mi erección comenzaba a hacer presión en su concha y veía con ...
«12...456...13»