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Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
... Anna así lo sintió y con los brazos abiertos se agarraba a las sábanas y las atraía hacia ella. Estaba gozando de una follada de campeonato. René seguía entrando y saliendo arrítmicamente de mi mujer, que cada vez gemía más fuerte, mi placer es directamente proporcional a sus gemidos. Me encanta verla y oírla así. Gritando, jadeando como si le faltase el aire. René se la follaba con muchísima fuerza intentando llegar lo más profundo que podía. Cuando más gritaba era cuando más al fondo y con más fuerza lo hacía. Ella ansiaba correrse, buscaba desesperada el clímax del orgasmo. Había perdido el contacto visual con mi mujer. Poco quedaba del recogido de su pelo. Entonces ella, en el momento de más excitación cerca de correrse, extendió uno de sus brazos hacia mí y pidió a René que parase. —Isla. Dijo la palabra de seguridad acordada y René paro en seco. —Estas bien mi amor. —Le pregunté. —Si. Franc acércate, quiero compartirlo contigo. Me senté a su lado y nos agarramos de la mano. Le aparte el pelo de su cara y me acerqué a ella. A penas nuestras bocas estaban separadas diez centímetros, sentía su aliento —Dame René, dame fuerte, que mi marido vea y sienta como me corro contigo. Así, fuerte no pares dame más, más fuerte, así, así, así…llego su ansiado orgasmo, medio ahogado por las sábanas y el colchón que mitigaron sus gritos. René se separó de ella, su polla estaba mojadísima, con babas del coño de mi mujer. Anna se quedó unos segundos tumbada boca ...
... abajo con las piernas separadas y el culo en alto por las almohadas. Tras unos segundos de recuperación. —Menuda corrida mi amor. Gracias Franc, te quiero. —No me des las gracias a mí ha sido René. —No, estos orgasmos increíbles me los das tú, tu permites esto, tu creas esta excitación y estas situaciones, sin ti no podría, no sería lo mismo. No todos los maridos están dispuestos. Te quiero, te quiero tanto mi vida. —Yo también te quiero mi amor. Me acerqué a ella y le di besos en la cara el cuello y los hombros, ella lo agradeció, su cara estaba enrojecida y sonriente. Totalmente despeinada. —Qué follada más buena Franc. —Lo he visto mi amor, ha sido delicioso sentir como te has corrido. René comprendió la situación y nos dejó espacio para nosotros, parecía que estábamos solos. Anna y yo nos abrazamos unos minutos. Yo la rodeaba con mis brazos y ella me daba su espalda. —Estoy sedienta. —Dijo Anna y alzo la cabeza, entonces vio como René se estaba masturbando mirándola. —Que haces René? No eres tú el que tiene que pajearse. El mi maridito el que ha de hacerlo. De nuevo tomaba el rol dominante el tono de la voz era otro, más firme e imperativo. Regresábamos al juego se había terminado el momento de ternura. —¿Quién tiene sed? —Anna se levantó de la cama y salió de la habitación, al poco regresó con una bandeja que contenía una jarra de zumo de naranja dos vasos y unas servilletas. Los dejo sobre la cómoda, llenó uno de los vasos y se lo ...