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Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
... dio a Franc que permanecía sentado en el sillón. Anna esperó paciente de pie junto al francés hasta que se bebió todo el vaso de zumo. Cuando terminó le ofreció una servilleta. Regreso a la cómoda y se sirvió un vaso para ella que se bebió allí mismo, de pie. Al terminar dirigió su mirada hacia mí para decirme: —Si tú tienes sed levántate, no soy tu esclava. Regresábamos a su juego. Me levanté y me dirigí donde ella estaba, seguía teniendo su baso en la mano, encima de la cómoda quedaba el que había usado René. —Usa el de René. —Me dijo. Mientras yo me servía, ella regresó frente a su amante. Se arrodilló con el vaso de zumo en una mano. Con la otra agarró la polla de René y se la metió de nuevo en la boca. Se la chupaba y lamia, paraba y daba un sorbo al zumo, de nuevo se la metía en la boca, saboreaba las dos cosas el zumo y la polla. Me miraba a los ojos, provocando, mostrando lo viciosa que puede ser. Me encanta verla así, no hay nada más excitante que ver a tu mujer en esa situación. Cuesta de entender, pero es así, verdad que cuando follais y veis que vuestra mujer goza, gime y se corre os gusta. Pues es lo mismo, pero siendo un espectador de toda la secuencia, concentrando todos los sentidos en esa imagen, brutal. —Deliciosa. —Exclamó haciendo ruidos al sorber exageradamente el glande de su amante. Terminé mi zumo viendo como Anna devoraba la polla de René. Me senté al borde de la cama a ver el espectáculo que me ofrecían, mientras me masturbaba ...
... lentamente. Cuando ya no le quedaba zumo alargo el brazo en dirección a mí y me lo dio. Con voz imperativa me ordenó que los recogiera y que los dejase en la cocina, le hice caso. Desde la cocina oía las risas de los dos, sus palabras ininteligibles y los jadeos de ambos. Me quede escondido justo antes de entrar para oírlos, me masturbaba más intensamente. Cuando regrese mi mujer ya estaba encima de René. Él permanecía sentado y encima Anna de frente a él, con las rodillas en el sillón una a cada lado del francés. Me senté de nuevo en la cama. Desde donde podía ver el culo de Anna y como la polla de René se preparaba para penetrarla otra vez, no dejaban de morrearse, de comerse la boca, lamerse y frotar sus lenguas lascivamente. —Ven acércate, ponte justo detrás de mí, que veas bien como me folla. Ahí de rodillas. No quiero que te pierdas detalle de cómo me la mete René. Me puse muy cerca de ellos y acaricié los hombros y la espalda de Anna. Mientras ella con sus dos manos y alzándose ligeramente, separó bien su culo para que pudiese ver bien como follaba. Vi como el glande de René desaparecía lentamente entre los labios mayores de mi mujer. Brillaban enrojecidos e hinchados, expuestos. Poco a poco la polla de René fue desapareciendo de mi vista y entrando en Anna. Ella lanzando la mano hacia atrás agarro mi cabeza como pudo. Tiraba de mi para que me acercase más. Gemía exageradamente, quería que la viese gozar. Inicio un sube baja donde podía ver aparecer y ...