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Trabajo, ocio, desenfreno, infidelidad en Asia
Fecha: 22/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: CARTUZ, Fuente: TodoRelatos
... de sudor, entre la humedad ambiental y sus esfuerzos no lo podía evitar, sudábamos los dos. No se ellos, pero perdí la cuenta de los azotes que le había dado. Mando a Jaime por un frasco de aceite que he dejado en una estantería en concreto. Una vez lo trae me lo quiere dar y le digo que no, que le ponga un poco en el culito a su mujer, pero le aviso que muy poquito, que no se pase. Le digo a Jaime que le meta los dedos en el coñito a su mujer y que me diga como esta. Con voz alucinada me dice que jamás la había visto así, que parecía un grifo abierto. Me acerco acaricio sus nalgas y están tan sensibles que noto sus escalofríos de placer. Introduzco un dedo en su culito y noto que el aceite que le puso su marido ha sido prácticamente nada. Quito mi dedo y coloco mi pola en la entrada de su culito, ella se tensa un poco y a Jaime los ojos se le iluminan de vicio. Según empiezo noto como se tensa, su marido se acerca a ella, le ofrece una mano que ella agarra y con la otra le acaricia, le caen unas lágrimas que pueden ser de placer, de susto o una mezcla de ambas. Poco a poco voy logrando mi propósito, es más el susto que tenía por ver el tamaño que por el dolor. Sin prisas, sabiendo que hacer y al final su culito tenía toda mi polla dentro. Se nota como cada vez se está poniendo más cachonda y llega un momento que suelta la mano de su marido y la lleva a su coñito para tocárselo mientras empiezo a embestir mi polla dentro de su culito. Nos corrimos los dos a la vez y esta vez sí fue como decía su marido, escandalosa a nivel superior. Me fui a asear y pude escuchar como ella no le confesaba que yo era español pero lo que le decía a su marido cuando él le decía que le había hecho muy feliz, ella le decía que la próxima me tendría que comer la polla. La cara de él no era para dar saltos de alegría.