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Mi marido ahora es un cornudo complacido
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Confesiones Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos
... y me chupó el bollo, hundiéndome su lengua muy intensamente. Finalmente, no aguantó más y me la metió fuerte, mientras me decía perra, hija de tu reputa madre. Me encantaba que me hablara sucio y yo le hacía lo mismo… —¡Cógeme cabrón, cógeme marica!… Gozaste viendo como me trabaron, ¿verdad puto?…. —¡Si cabrona, fue maravilloso verte cogida!… ¡Me tienes encendido como nunca, eres una perra deliciosa, quiero que te cojan mil hombres hija de la chingada!… —Si mi vida, quiero tener muchas vergas para mi sola, para ser más puta de lo que ya soy, y agradecerte por dejarme ser así… Quiero hacerte el más cornudo y que te agrade ser el dueño de una puta a la que se cogen todos… —¡Si puta, si perra caliente quiero que te cojan hasta por el culo!… Que te lo desfloren para siempre y que te den verga por todos lados… Sin dejarnos de decir tantas perradas, me hizo venir y él se vino también, mi papaya estaba repleta de leche, estaba inundada y abierta, irritada de tanto coger, hinchada de tanta verga, pero lo disfrutaba. Me encantaba el ardor de mi panocha y se lo dije a mi marido al terminar de vaciarse en mí… —Pero eso querías, ...
... ¿no? —¡Ay papi, fue demasiado!… Acostados en el sofá fumábamos plácidamente abrazados… —¿Quieres seguir puteando?… —Si me dejas, ¿por qué no?… —Quiero que cojas mucho con otros, te doy permiso de coger con quien tú quieras y que me hagas cornudo las veces que lo desees. Solo te suplico que seas discreta y que me lo digas para gozar junto contigo, y cogerte después que los demás… Siempre que quieras coge con quien desees, pues quiero ser el dueño de la puta más guapa y caliente… —¿Puedo seguir diciendo lo que le dije a Juan Arturo?… —¿Qué?… —Eso que soy casada y que mi marido no me llena y me tiene abandonada… Eso los pone loquitos… —Por supuesto… Me enciende pensar que mi esposa es la más puta… ¡Qué ricura de puta tengo en casa!… —¡Ay mi vida, pero me encanta decirles que eres un pendejo y que te pongo los cuernotes con quien se me da la gana!… —Y es cierto, ¿no?… —Si mi vida, pero quería que me dieras permiso; además, seré la más puta y tú el más cornudo, mi rey… Desde luego que lo que ha seguido en mi vida ha sido coger y coger pero cada vez con más atrevimiento, contando desde luego con el permiso de mi marido…