-
Mi marido ahora es un cornudo complacido
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Confesiones Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos
... el vestido— aún traigo muestras de su leche de la tremenda cogida que me dio… ¡Es semen!, pues se vino en mi interior aun sabiendo que podía dejarme panzona… —dije ya sin medir las consecuencias… —¿Y se la mamaste, puta?… —me preguntó enronquecido, no sabía si de coraje o de placer, pues así me habla cuando está súper encabronado o muy excitado… —¡Claro!, si no, no sería la puta que soy, la que no te coges y la que siempre anda urgida por una buena verga… —le dije aún con el vestido levantado y con mi calzón a un lado para demostrarle las huellas de esperma que aún brillaban en mi ensortijado pubis. De verdad que no me esperaba la reacción que tuvo, en un arrebato me atrajo hacía él y me besó en la boca y yo respondí, sentí su verga muy parada restregarse a mi pierna y esto me hizo temblar, sus besos en mi cuello me empezaron a calentar tal como él sabía que me ocurría; me abrazó y una de sus manos se fue directamente a mis nalgas, gemí y me seguí retorciendo. Me subió el vestido y cayó de rodillas y lamiendo todo el jugo que brillaba en mis pelitos. Lo agarré de la cabeza y se la restregué contra mi chocha, él gimió y me empujó sobre el sofá donde caí sentada, me recosté y abrí de par en par mis piernas… —Daniela, mi vida… —yo solo me acomodé y lo abracé mimosa. —Pasa esto porque no me complaces… ¿Qué necesidad tengo de buscar lo que tengo en casa?… Una de sus manos bajó a mis muslos que yo abrí complacida, haciendo a un lado mi tanga, introdujo un dedo ...
... en mi rajita y lo sacó empapado de semen, eso me estremeció. Acto seguido fue bajando con su boca por los muslos y me metió su lengua en mi cueva como tanto le gusta. Me abrí lo más que pude dándole mi coño en flor; de esa manera, su lengua se hundió hasta el fondo y me empezó a chupar la panocha como un desesperado. Esto solo logró que yo me pusiera más ardiente que nunca, era nuestra forma de empezar a reconciliarnos. —Papi, deja que me lave… —¡Aghhh, dime que te la metió en la pucha!… —¡De verdad papi, te juro que me cogió y se vino en mi interior!… ¡Y eso que sale de mí, es su leche!… Sin embargo mi marido absorbía como aspiradora el esperma aún fresco de Luis junto con mis jugos. —¿Cómo te cogió?… —En su carro mi vida… Me senté en sus piernas y así me la metió… —¿Cómo la tiene?… —¿La verga?… —Si… —¡Muy grande papito, hasta me hizo gritar cuando me la metía toda!… Cuando se cansó de mamarme la papaya, se separó de mí y me pidió: —Chúpame la verga, mamita —yo complacida y lo hice. Me sorprendí al sentirla tan dura, así que se la mamé por un buen rato, después de esto me abrió de piernas y me quitó la tanga dejándome abierta ante sí. Se acomodó y me metió la verga de un golpe, se la sentí deliciosa y le rodeé con mis piernas para atraerlo y sentirlo aplastar mi cuerpo; él se las arregló para sacarme las tetas y me empezó a chupar mis pezones que parecían piedras. Me besaba el cuello, los labios y me cogía delicioso. Esto me puso al ...