1. De esposa modélica fiel a puta sin remedio (4)


    Fecha: 24/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: luigem, Fuente: CuentoRelatos

    Como ya visteis en mi último relato, Eva, mi esposa, se había convertido en una mujer nueva. Una mujer con una mente terriblemente calenturienta y que siempre estaba pensando las mil y una para poner cachondos a sus amigos. No le hacía falta hacer mucha cosa, ya que como ya os expliqué, Eva tiene un cuerpazo hecho para follar, y una cara de chica inocente que le da un morbazo tremendo. Además, cuando está inspirada no tiene ningún reparo en salir a la calle vestida como una putita.
    
    Es más, yo creo que le encanta que la vean así y que la deseen, porque cada día tengo más claro lo que busca: disfrutar a tope con quien le dé la gana, y sobre todo que le metan una buena tranca en cada uno de sus agujeros y la dejen bien a gusto, al fin y al cabo, es lo que se merece después de estar trabajando todo el día. Puede sonar grosero, pero es así como piensa Eva, que, aunque es una mujer culta, educada, y guapísima no renuncia ni mucho menos a realizar sus sueños más profundos, que por la razón que sea son básicamente uno: ser una buena puta.
    
    Debido a que tenemos hijos, ella no tenía mucho tiempo para salir, por lo que tenía muy pocas oportunidades de contactar físicamente con los chicos que conocía por internet. Últimamente contactaba con uno que la ponía muy cachonda con las conversaciones y las fotos que se intercambiaban a través del chat. Se llamaba Juan, y yo mismo también había hablado a veces con él, y me daba la impresión de que era un buen tío, y que sobre todo quería ...
    ... amistad (yo es que soy un poco inocente a veces…).
    
    Pero también me daba la impresión de que en sus conversaciones con Eva se ponían a tope de calientes y muchas veces hablaban por internet o incluso por teléfono sin que yo estuviera presente. Conozco muy bien a Eva, y sabía que la muy golfa tenía unas ganas tan grandes de quedar con él que iba siempre como una gatita en celo. Una gatita necesitada de que alguien la calmara. Yo así lo intentaba, pero no podía. La verdad es que a la hora de hacer el amor Eva es una máquina y tengo que reconocer que me supera.
    
    Yo sabía que ella necesitaba más, y más. Y que haría lo que fuera para conseguirlo. Su estrategia estaba perfectamente estudiada. Ella no paraba de provocarme para que yo siempre fuera empalmado, y de esa manera no pudiera negarle nada si algún día se le ocurría hacer alguna de sus travesuras. Sabe muy bien como hacer que yo vaya como una moto todo el día y toda la noche. En varias ocasiones me hizo jugadas como las que seguidamente os explico. Eva y yo nos fuimos normalmente a dormir a nuestra cama, como muchos otros días.
    
    Pero cuando llevábamos algunos minutos en la cama me cogió la polla como quien no quiere la cosa. La iba moviendo haciendo ver que estaba medio dormida hasta que me la ponía dura como una piedra, cuando yo ya estaba cardíaco y empezaba a suspirar ella se detenía, y la muy guarra se hacía la dormida, aunque yo me moviera para indicarle que deseaba seguir con aquello.
    
    Luego, pasaba un rato bien ...
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