1. De esposa modélica fiel a puta sin remedio (4)


    Fecha: 24/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: luigem, Fuente: CuentoRelatos

    ... quietecita como si tuviera un sueño bien profundo, pero si veía que mi polla se aflojaba un poco la volvía a apretar y a mover para que la tuviera siempre a punto de explotar. Me tenía así horas, hasta que ella se dormía de verdad y yo podía liberarme de su mano, y quedarme con las ganas, era como una dulce tortura.
    
    Muchas veces, después de noches así, yo me iba al trabajo pensando en follármela al volver a casa. Pero al mediodía yo tenía el tiempo justo para comer, así que ella esperaba el momento en el que yo ya tenía que vestirme para volver al trabajo para ponerse en plan cachonda y darme algunos morreos. Después me tocaba un poco por encima del pantalón y me acompañaba a la habitación donde yo me ponía la ropa para ir a trabajar.
    
    Yo me vestía y ella mientras se tumbaba en la cama y empezaba a tocarse todo su cuerpo, se sacaba los pantalones, se sacaba la camiseta,. Yo intentaba acercarme para conseguir pegarle un polvo de un vez, dándole un morreo y acariciándole por encima de sus braguitas, pero ella enseguida me recordaba que tenía que irme. Me miraba, se tocaba sus pezones, se tocaba su coñito contorneándose como una zorra, y luego se tapaba con la sábana y con su carita inocente me decía:
    
    -Va cariño, date prisa, que no hagas tarde en el trabajo. Tu mujercita se queda aquí relajadita ¿eh? yo te deseo muchísimo pero ahora no puede ser, ya lo sabes. Hasta luego amor. Que te vaya muy bien en la oficina.
    
    Ella sabía que yo no podía faltar del trabajo ya que la ...
    ... empresa no iba muy bien, y no estaba la cosa para ir haciendo el tonto. Y nuevamente con la polla a punto de estallar, y pensando en la mujer tan calentorra que tenía, yo me iba a trabajar, por increíble que parezca. Desde luego tenía una mente pervertida que volvía loco a cualquiera.
    
    Por si fuera poco mi excitación, más tarde me llamaba a la oficina y me decía:
    
    -Hola cariño. ¿qué tal?
    
    -Bien ¿y tú? ¿Me llamabas por algo en concreto?
    
    -Pues si… mira, te llamaba para decirte que estoy en nuestra cama y que me lo estoy pasando ummmh muy bien. Voy desnuda, pero me he puesto medias para sentirme mas golfa. Ahora estoy tumbada, bien abierta de piernas y con un consolador en mi agujerito ufff… que gusto…
    
    -Ejem (yo disimulaba delante de mis compañeros). Muy bien Eva, me parece bien… vale… de acuerdo.
    
    -Ahora cariño me lo estoy metiendo hasta el fondo, aaag ya sabes que este consolador es enorme… aaaay me pone a cien… cómo me gusta tener mi coño lleno… ya sabes, contigo me encanta, pero como no estás… aunque reconozco que en estos momentos estoy pensando en otra polla que no es la tuya, no te enfadas ¿verdad? Yo lo siento, pero sin quererlo me excita más pensar así… uuumh ahora, amor mío, me estoy metiendo otro consolador por mi culo, uuufff ya sabes que tengo el agujero bien agrandado, así que he elegido otro consolador bastante grande, pero de esos que se quedan puestos en mi agujero de atrás porque empieza muy ancho y luego se estrecha… aaahhh me encanta…
    
    ¿Sabes ...
«1234...»