1. Soy el sillón de una sensual mujer


    Fecha: 25/02/2026, Categorías: Confesiones Autor: SangreCaliente, Fuente: TodoRelatos

    ... necesitaba, así fue un largo rato hasta que los tres gritaron y me mancharon los almohadones.
    
    Yo quedé cansado por el esfuerzo, fue la primera vez que me sentí crujir. Ese tipo de encuentros se repetían. Lo hablábamos con Televisor y Mesita. Sentíamos que éramos el centro de la casa, que todo el placer pasaba por nuestro espacio. Hasta que un día me sacaron al patio a tomar sol, allí conocí a “Silleta”, hablamos y ella me comentó que allí al aire libre, sobre ella, también ocurrían cosas muy parecidas a lo que me ocurrían a mí. Me sentí comprendido y acompañado.
    
    Pero, no todo lo que hacía mi dueña sobre mi era sexo. También se sentaba a tocar la guitarra, hermosas canciones salían de ese instrumento; o a mirar a Televisor reproduciendo bellas películas o partidos de fútbol; o cuando se acurrucó con un hombre que yo no conocía y fue distinto, yo lo noté; también hubo veces que recostada en mi leía libros o; que, con el aparatito, ese que tenía entre sus manos se escribía con alguien que la llevaba de la alegría a la emoción, pasando de risas a lágrimas. Yo estaba allí acompañándola, me sentía su compañero, hasta aquella vez que derramó lágrimas de dolor y angustia.
    
    Después de varias veces con tres personas sobre mí, aunque ya no estaba el joven que vivía en la casa sino el amigo y otro; un día pasó algo que fue lo que finalmente me hizo ceder. Ella estaba sola sentada sobre mi con las piernas abiertas, yo notaba su cuerpo inquieto y caliente, de pronto tomó ese ...
    ... aparatito entre sus manos y comenzó a escribir, las respuestas sonaron rápido, mi dueña se alegró, se levantó y se fue al baño, no sé qué pasó, pero volvió con un hermoso aroma, con la piel más suave y vestida de manera sugerente: con una falda corta, tacos, medias de ligas y una remera, en la cual se le notaban dos botones en el pecho. Fue a la cocina, puso unas cosas redondas en el horno y salió y volvió con unas botellas de cerveza. Estaba inquieta, ansiosa, esperaba algo, comenzó a beber mucho, al rato sonó el timbre y ella apagó a “Televisor” y puso música. Fue a la puerta y llegaron dos de los jóvenes que yo conocía. Hubo saludos y se sentaron en la mesa mientras ella, le servía algo que llamaron pizza. Al rato llegaron otros tres jóvenes, todos se sentaron en la mesa y se sirvieron pizza y tomaron mucha cerveza.
    
    Un rato después ella se levantó, se la notaba más atrevida, osada y desinhibida, uno de ellos el que hace más tiempo venía a la casa la siguió y se puso a bailar con ella, se tocaban, ella movía las caderas y se agachaba, los otros jóvenes solo miraban. Luego se sumó otro de atrás; y comenzó a acariciarla, ella tenía cara de placer. Yo desde la sala observaba. Ella estaba entré los dos, comenzaron a besarle el cuello y tocarle los pechos y el culo, otro de los jóvenes se sumó y entre dos le besaban los pechos y otro le besaba trasero, allí directamente vinieron hacia mí. Me asusté, eran seis cuerpos que debería sostener, pero me dije “es tu dueña no le podés ...