-
Aventura a 10000 metros
Fecha: 03/03/2026, Categorías: Hetero Autor: ginecoloc0, Fuente: TodoRelatos
... acondicionado le erizó la piel, sus pezones estaban duros, el sexo empapado, y su cuerpo temblaba por dentro, hizo un pequeño desfile, pero esta vez no habían cámaras, no estaba rodeada de luces y miles de personas mirándola, solo habían dos pares de ojos, devorándola; en ese momento se sintió poderosa, tenía todo en sus manos, y con una seguridad que ni ella conocía les dijo…. Quiero verlos, susurró, con voz dulce pero firme, ¿que tienen para mí? Ambos comenzaron a desabrocharse el uniforme, con calma, como si fuera parte del ritual de vuelo, el joven fue el primero en quedar con el torso al aire, musculoso, bronceado, el capitán reveló un cuerpo más maduro, fuerte, con vello en el pecho, y una mirada que perforaba el alma, cuando sus pantalones y ropa interior cayeron, y sus erecciones quedaron a la vista: grandes, distintas ella se saboreó, el de santi era largo grueso y recto, el del capitán era algo un poco más corto, pero curvado hacia arriba, de esos que toca justo donde tienen que llegar. Valentina cayó de rodillas entre ellos. Su instinto tomó el control, acarició ambas vergas con las manos, admirando la diferencia, dejando que sus dedos sintieran la textura, el calor, comenzó a lamer a Santi, lento, sensualmente, mientras con la otra mano acariciaba al capitán, luego se giró hacia él y lo tomó en la boca, envolviéndolo con los labios mientras lo miraba a los ojos. Qué boca más perfecta tienes… —murmuró el capitán, sujetándole la cabeza suavemente ...
... mientras ella lo chupaba con avidez, dejando escapar sonidos húmedos, obscenos, llenos de entrega, Santi aprovecho para agacharse detrás de ella y abrió sus nalgas con ambas manos, su sexo estaba brillante, abierto, palpitante, estás tan mojada como en el avión, y sin esperar, hundió su lengua en su interior. Valentina gimió con el pene del capitán aún en su boca, estremeciéndose, la lengua de Santi la devoraba mientras el capitán le follaba suavemente con la boca, era una sinfonía de placer, con Valentina en el centro. Su cuerpo vibraba de deseo, los músculos tensos, el clítoris hinchado, pidiendo atención. Penétrala, ordenó el capitán, quiero verla cómo te la follas mientras me la chupa, Santiago obedeció, se levantó, la tomó por las caderas y la penetró de nuevo, de un solo empuje. Valentina gritó contra el miembro del capitán, que volvió a su boca, el vaivén era rítmico, entraba por detrás mientras la llenaban la boca por delante, Era una marioneta de placer, un juguete humano entre ambos hombres. Cada embestida de Santi la hacía gemir, Sentía las bolas golpear contra su clítoris, el sabor del capitán llenaba su boca, caliente, ligeramente salado, adictivo. —Me voy a correr —avisó Santi, jadeando. Valentina se separó un segundo y miró hacia atrás—. Dentro… quiero sentir cómo me llenas, Santi no necesitó más, aumentó el ritmo, la tomó del cabello y, con un gemido profundo, eyaculó dentro de ella, caliente y abundante. Valentina sintió cada pulso, cada contracción, ...