1. Una lección que jamás se olvida


    Fecha: 06/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: KatieHill8, Fuente: TodoRelatos

    Holiss 🥰 para este relato me inspiré un poco en el lugar donde vivo, soy una chica de pueblo como se dice, espero les guste... tal vez rompí un poco la regla regla con mis finales, pero es que me excitó mucho escribir esta historia ya que me recordó un amor de mi juventud (ojalá el no lea esto jejej). ❤️
    
    El granero estaba caliente, el aire espeso con el aroma a heno, sudor y sexo. Elena una chica de cabello negro corto pero con lindas trenzas y flequillo, estaba desnuda bajo la débil luz que se filtraba por las tablas y las rendijas de las ventanas blancas, tenía su cuerpo pálido como una chica gótica y curvilíneo en plena exhibición. Sus pechos grandes y pesados, coronados por pezone color crema y erectos, se balanceaban con cada movimiento, mientras Lucas, musculoso y sudoroso, la devoraba con la mirada.
    
    - "Hoy quiero sentirte en todas partes..." — susurró ella, empujándolo hacia atrás sobre el heno.
    
    Elena se anima por primera vez a tomar el control. Con un movimiento ágil, se montó sobre él, su sexo ya empapado rozando la punta palpitante de su miembro viril orgulloso. Lucas gruñó cuando ella lo guió dentro de sí, hundiéndose lentamente hasta que sus caderas chocaron contra sus carnosos y redondos muslos.
    
    - "Dios... así..." -jadeó él, mientras ella comenzaba a moverse, levantando y bajando sus caderas con un ritmo sensual.
    
    Sus pechos rebotaban con cada embestida, los pezones rozándose contra el torso de Lucas, que no pudo resistirse a agarrarlos, ...
    ... apretándolos con fuerza mientras ella gemía.
    
    - "Más duro... apriétamelos.." —suplicó, arqueando la espalda y acelerando el ritmo como una conejita.
    
    Lucas podía sentir cómo su interior se ajustaba alrededor de él, cómo cada vez que bajaba, sus labios lo envolvían con un calor húmedo.
    
    Pronto, Lucas la volteó, colocándola en cuatro patas. Desde atrás, la vista era obscenamente hermosa: sus pálidas nalgas redondas y firmes se abrían cada vez que él se retiraba, revelando su sexo hinchado y brillante, y más atrás, el pequeño anillo rosado de su ano, tensándose con cada empujón.
    
    - "Mirate... te voy a marcar para mí..." —dijo él, agarrándola de las caderas y clavándose hasta el fondo.
    
    Sus testículos, pesados y llenos, golpeaban su clítoris con cada embestida, haciendo que Elena gritara y se aferrara al heno.
    
    - "¡Sí! ¡Así! ¡Tus bolas... me hacen...! jOh, Dios!" —gemía, mientras una mano se deslizaba hacia atrás, agarrando sus testículos y masajeándolos con dedos ávidos.
    
    Lucas maldijo, sintiendo cómo la presión aumentaba, cómo su cuerpo se tensaba.
    
    - "Voy a venir... dentro..." — advirtió, con voz ronca.
    
    Elena solo asintió, empujando sus nalgas contra él.
    
    - "Dámelo todo..." —suplicó.
    
    Con un último empujón brutal, Lucas se derramó dentro de ella, llenándola con gruñidos guturales. Elena gimió, sintiendo el líquido caliente inundándola, corriendo por sus muslos cuando él le sacó la verga..
    
    Pero no terminó ahí.
    
    Con una sonrisa lasciva, se giró y se arrodilló ...
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