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Una lección que jamás se olvida
Fecha: 06/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: KatieHill8, Fuente: TodoRelatos
... entre sus piernas, tomando su miembro aún palpitante en sus manos y llevándolo a su boca. - "Quiero cada gota..." —murmuró, antes de envolverlo con sus labios, chupando con devoción su pene como si le agradeciera tan buena cogida, mientras sus dedos masajeaban sus testículos, exprimiendo hasta la última gota de su semen. Desde atrás, su sexo goteaba, el semen espeso cayendo sobre el heno, mientras su ano aún se contraía levemente, como recordando la penetración. Los amantes ignoraban a un espía detrás de la puerta semi abierta.... Era Mateo, que oculto entre las sombras, observaba con los puños apretados. Cada gemido, cada movimiento de sus cuerpos, cada muestra de devoción de Elena hacia Lucas, alimentaba el fuego en su pecho. - "Disfruta mientras puedas..." —murmuró, alejándose con paso firme. Mateo estaba enamorado de Elena pues las chicas del pueblo no eran tan atractivas como ella, el la espiaba cuando ella se bañaba en el río, masturbándose mientras ella se desnudaba para secar su cuerpo. De hecho una vez intentó besar los labios pintados de negro de la chica. Pero ella lo rechazó. El día siguiente Mateo interceptó a Lucas, lo había esperado todo el día afuera pues sabía que iría a coger con Elena como de costumbre. El celoso le proporcionó una paliza junto a dos de sus amigos cuando Lucas caminaba con un sendero alejado de las casas. Lucas no pudo hacer nada más que resistir los golpes y quedarse inmóvil sin poder hacer nada pues más allá de ...
... todo el no era un chico problemático y realmente no entendía por que Mateo y sus amigos lo golpeaban con tanta saña. –"maldito pedazo de basura"- decía Mateo, –"defiéndete como el hombre que eres!"–. Los chicos lo patearon en el suelo y lo dejaron ahí tirado como un saco de carne. Más tarde el pobre chico fue cojeando a la casa de su amada. Su rostro estaba hinchado, el labio partido, y cada respiración le quemaba las costillas. Golpeó la puerta con los nudillos ensangrentados, y cuando Elena abrió, sus ojos se llenaron de lágrimas al verlo. —"¡Lucas! ¿Qué te hicieron?" —gritó, abrazándolo con fuerza, sin importarle la sangre que manchaba su vestido. Él tosió, escupiendo un hilillo rojo antes de hablar. -"Fue Mateo... Él y sus perros... Me atraparon en el camino del molino, no entiendo por que lo hicieron." Sus palabras eran apenas un susurro, pero el odio en ellas era palpable. Ella lo ayudó a entrar, limpió sus heridas con manos temblorosas y, cuando él por fin se durmió exhausto, sus ojos maquillados de negro se endurecieron como acero. -"Esto no va a quedar así." Rápido Elena llamó a sus amigas, dos chicas curtidas de domesticar animales y con apariencia gótica como ella. Las tres chicas marcharon hacia el camino del molino donde Mateo y sus amigos solían esconderse dentro de aquel molino abandonado. Sabían que estarían ahí, celebrando su "victoria" con botellas robadas de licor barato. Al entrar, el olor a alcohol y sudor las golpeó. Mateo ...