1. Una lección que jamás se olvida


    Fecha: 06/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: KatieHill8, Fuente: TodoRelatos

    ... la fuerza?" —preguntó, retorciéndolo cruelmente como si lo fuera a arrancar. Mateo gritó.
    
    Elena, mientras tanto, tomó sus testículos en una mano, estirándolos lentamente mientras que con la otra mano buscaba unas tijeras de metal cercanas a ella con paciencia, como estaba acostumbrada a hacer con los cerdos de su granja.
    
    –"Abuelita me decía que los cerdos machos solo sirven para dos cosas,"– murmuró Elena, acariciando la base de su escroto con la punta de las tijeras. –"Gritar cuando les arrancas las pelotas... y calladitos después, cuando ya no les queda orgullo."–
    
    Mateo forcejeó, los ojos desorbitados.
    
    "¡No, no lo hagas, te juro que—!"
    
    Las amigas contuvieron el aliento. Una de ellas, la más impaciente, se mordió el labio pintado de negro hasta casi hacerse sangre, mientras sus dedos se hundían en sus propios muslos.
    
    Otra no pudo evitar frotarse entre las piernas, hipnotizada por la escena.
    
    Elena sonrió, disfrutando del poder que emanaba de cada temblor de Mateo. –"Así...bien estiraditos, como a los lechones malcriados,"– susurró, ajustando el ángulo de las tijeras. –"¡Chau, virilidad!"–
    
    El sonido fue húmedo, crujiente. Schlilick.
    
    Mateo aulló, un grito desgarrador que retumbó en la habitación. La sangre brotó en gruesos hilos, salpicando el suelo y las piernas de Elena. Ella no apartó la mirada, fascinada por cómo su cuerpo se convulsionaba en agonía.
    
    Las amigas reaccionaron en un coro de gemidos y suspiros. –"Dios, Elena... eso fue... ...
    ... increíble,"– jadeó una, las mejillas arreboladas. Otra aplaudió, riendo entre dientes, mientras sus caderas se movían sin querer contra el pecho de mateo.
    
    Elena arrojó los restos al suelo con desprecio, aplastándolos bajo su el tacón de sus botas con un crujido satisfecho. Luego, se inclinó sobre Mateo, ahora sumiso y quejumbroso, y con un dedo manchado de rojo le levantó el mentón.
    
    –"Ves?, mira lo dócil que te volviste, mi pobre cerdito... sin huevos, sin orgullo, tan obediente,"– murmuró, arrastrando los labios junto a su oreja. –"Ahora iré a coger con un hombre de verdad... Eunuco."–
    
    Las risas de las chicas se alejaron, mezcladas con comentarios jadeantes y el crujir de sus tacones contra el suelo. La puerta se cerró con un golpe seco, dejando a Mateo tirado en un charco de su propia sangre, sollozando entre espasmos de dolor. Su cuerpo ya no era el de aquel macho arrogante—ahora solo era un montón tembloroso de carne castrada.
    
    Elena no le dedicó ni una mirada atrás.
    
    **********
    
    El departamento de Lucas olía a sexo y sudor. Él estaba tumbado en la cama, completamente desnudo con los golpes de su cuerpo de un color violeta, mientras Elena cabalgaba sobre él con movimientos lentos y calculados. Una mano enredada en su pelo, la otra apretando con ternura posesiva sus testículos, sintiendo su peso viril en su palma.
    
    –"Esto es lo que amo de ti, mi macho..."– susurró Elena, acariciando sus huevos con adoración. –"Un verdadero hombre, completo, fuerte... listo para ...