1. El juego de la seducción


    Fecha: 06/03/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: DulceJulieta, Fuente: TodoRelatos

    ... suspiro.
    
    - Ya me conoces.
    
    Reinició su búsqueda en la habitación, ahora con más diligencia.
    
    - ¿Me darás alguna pista? Reclamó él.
    
    -Están en algún lugar de la cama. Respondió ella.
    
    Él se giró hacia ella. La observó con detenimiento. Ella lo miró con una mirada traviesa.
    
    Él se sacó el móvil del bolsillo y marcó a su asistente sin dejar de mirarla.
    
    - Hola Carolina. ¿Cómo estás?...
    
    Me alegra. Oye, se me presentó un imprevisto en casa. Llegaré tarde…
    
    No, no es nada grave, pero sí es un asunto que no puedo posponer…
    
    No, no necesitaré tu ayuda. Estoy seguro de que puedo encargarme yo solo. Pero muchas gracias…
    
    ¿Que cuánto me tomará? No lo sé con exactitud, pero creo que llegaré a la oficina después de mediodía…
    
    Vale, vale. Y colgó.
    
    María no podía dejar de reír.
    
    -Chico malo. Dijo.
    
    Sin decir nada, él empezó a quitarse la ropa y a colocarla nuevamente en la silla.
    
    Con expresión seria y de manera pausada, se quitó los calcetines. No se había puesto aún los zapatos. No los usaban dentro de la casa, así que prosiguió con el cinturón, los vaqueros, desabrochó con parsimonia cada uno de los botones de su camisa y se dejó puesta solo la ropa interior.
    
    No dejaron de mirarse en ningún momento.
    
    En ese punto, era difícil saber cuál de los dos había conseguido encender más al otro.
    
    María ya estaba casi perdida. Atrapada en su propio juego tal como le gustaba.
    
    Antonio se inclinó sobre la esquina de la cama más lejana a María. Deslizó sus ...
    ... manos sobre el colchón.
    
    -¿Están aquí? Preguntó.
    
    - Frío. Respondió ella.
    
    Él se sentó en el lado de la cama que le correspondía. Y comenzó a deslizar las manos en las largas piernas de ella todavía bajo las sábanas.
    
    -¿Aquí?
    
    - Tibio. Dijo ella, ya con la respiración agitada.
    
    Antonio levantó y apartó la sábana, revelando el cuerpo desnudo de María.
    
    -¿Aquí?
    
    -Caliente, respondió ella. Pero no hablo del sitio donde están las llaves.
    
    Él se detuvo a observarla mientras seguía acariciando sus piernas esta vez descubiertas.
    
    La miró con morbo, con deseo. Recorriendo con los ojos cada parte de su cuerpo. Viendo como el deseo se apoderaba también de ella.
    
    - Te aseguro que mi cuerpo no ha cambiado desde la última vez que lo viste hace unas horas. Murmuró ella.
    
    - Tal vez apareció alguna peca nueva. Dijo él con sarcasmo. Además, ahora que te veo con la luz del día, te puedo apreciar mejor.
    
    La siguió mirando invasivo, insolente, desafiante. Al tiempo que la recorría ahora con las manos hasta llegar a su boca. Le acarició el rostro. Rozó sus labios con los dedos. María se estremeció.
    
    Antonio se desnudó completamente y se inclinó sobre ella. María abrió las piernas instintivamente para acogerlo entre ellas.
    
    Se besaron con calma… un beso profundo, largo, a la vez que sus sexos se rozaban.
    
    Antonio siguió así por un momento. Estimulándola con su sexo sin poseerla.
    
    María rodeó las caderas de él con las piernas y clavó los dedos primero en su espalda, ...
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