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Una tarde muy húmeda
Fecha: 07/03/2026, Categorías: Intercambios Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos
... borde de la piscina en dirección a la habitación que hacía de pasillo francés. Había un colchón y en la pared cuatro agujeros que hacían las veces de glory hole. Las chicas entraron en la habitación y nos dejaron a los dos en la pared de afuera. No las podíamos ver. Lo único que podíamos hacer era meter nuestros miembros por los agujeros y esperar a que nos estimularan. El otro chico y yo, nos miramos y metimos las vergas. A momento, una mano empezó a menear mi polla, la estiraba para llenarla de sangre, hasta que noté el calor y la humedad de una boca. No podía saber cuál de las dos era, cosa que aumentó mi excitación. Por la cara de mi compañero de pared, a él también le estaban haciendo lo mismo que a mí. Estaba con los ojos cerrados y la frente apoyada en la pared. Estábamos disfrutando de la boca de una de las dos. De repente se paró nuestra felación y las bocas cambiaron de agujero. Esta vez, la sensación era diferente. Ahora era Elisa la que me estaba mamando. Conocería esa boca en cualquier sitio. Al vernos en la pared, otros dos chicos se acercaron y metieron sus falos por los agujeros. No pude evitar mirar sus vergas. Una era pequeña, pero la otra era de buen tamaño. La boca que estaba en mi verga, fue sustituida por una mano y pude deducir que había tomado rumbo al agujero vecino, ya que al chico que había a mi derecha le cambió la cara. Mi mujer le estaba mamando la verga con ganas, pues el tipo, empezó a jadear de manera instantánea. Miré a mi ...
... izquierda y el otro recién llegado, también estaba siendo felado con gran maestría, a juzgar por su cara. —Vamos adentro con las chicas.— Le dije al marido de la otra chica. Sacamos las pollas de los agujeros de la gloria y entramos por la puerta de la habitación. Ahí estaban las dos, en cuclillas y mamando otras vergas que no eran las nuestras. —Levántate que te voy a follar.— Dije a Elisa. Mi mujer se levantó e inclinándose hacia delante, siguió con la felación. Su culo estaba en pompa delante de mí, situación que aproveche y poniéndome de rodillas, comencé a lamer su clítoris y sus labios. No tardó en alcanzar el orgasmo. Separó la boca de su presa para gemir a gusto. Su mano derecha cogió el relevo de su lengua y sacudía furiosa la verga que salía de la pared. La pareja de al lado estaba follando directamente. Las embestidas del chico hacían que se tragara la verga, atragantándose con ella. El sonido era muy excitante. Estábamos en eso cuando por uno de los agujeros apareció una verga enorme. Elisa se apresuró a cogerla con la mano y empezar a masturbarla. Volvió a mamar la más pequeña sin parar de menear ese monstruo que acababa de aparecer. La pareja de al lado seguía a lo suyo. La chica estaba masturbando la polla que salía de la pared mientras miraba a Elisa. —¿Me la dejas?— Preguntó la chica a Elisa. —Claro. Pero luego me la dejas tú a mí. La chica afirmó con la cabeza y cambió de lugar. Ocupando el agujero por el que asomaba el pollón. Siguió ...