1. Una tarde muy húmeda


    Fecha: 07/03/2026, Categorías: Intercambios Autor: Eric Salazar, Fuente: TodoRelatos

    ... masturbando el otro rabo, hasta que convulsionando soltó unos buenos chorros de semen que cayeron al suelo, justo delante del agujero. La chica lo
    
    Soltó y abriendo la boca todo lo que podía, intentó alojar el enorme miembro en su boca. Solo cabía la punta, de manera que mientras jugaba con su lengua, masturbaba el tronco con las dos manos.
    
    Elisa seguía con su labor y yo seguía comiendo su rico coño, mientras miraba de reojo a nuestros vecinos.
    
    Al poco de estar así, Elisa se puso de pie mientras el agujero donde estaba ocupada, se quedó vacío.
    
    —Se ha corrido en mi boca.— Dijo, abriendo la boca y enseñándome lo que había dentro.
    
    Tenía la boca llena de leche. La cerró y por las comisuras de sus labios empezó a brotar ese espeso líquido, cayendo por sus tetas, deslizando por su canalillo hasta llegar a su ombligo.
    
    Se puso de rodillas al lado de su eventual compañera y comenzó a compartir esa enorme verga con ella. Sus lenguas se encontraban sobre el falo y jugaban divertidas. Yo, de pie, empecé a masturbarme viendo la caliente escena.
    
    —Quiero follármelo.— Dijo Elisa volviendo la cara para mirarme.
    
    —Yo me lo quiero follar a él.— Dijo su compañera de felación, señalándome a mí con la cabeza.
    
    —Fóllatelo.— Respondió.
    
    Entonces hubo una reestructuración de la escena.
    
    Salí al pasillo y le dije al chico de la verga enorme:
    
    —Ponte un condón. Mi mujer quiere follarte.
    
    —Ahora mismo.— Me respondió rasgando el envoltorio de un condón que llevaba en la ...
    ... mano.
    
    Cuando entré adentro, la verga desapareció por el agujero, para regresar veinte segundos más tarde, enfundada en un preservativo. Todos estábamos pendientes de la cara de mi mujer, que sin dudarlo, apuntó la cabeza de la verga en la entrada de su vagina y haciendo fuerza hacia atrás, se fue empalando en ese descomunal miembro. La cara de Elisa se desfiguró y apretando los dientes siguió haciendo fuerza hacia atrás. Al final, y después de un rato forzando las paredes de su vagina, el culo de Elisa llegó a tocar la pared. Fue entonces cuando su follador empezó a moverse. Mi mujer abrió mucho los ojos y llevó las manos a su entrepierna. Empezó a tocarse el clítoris mientras el falo se retiraba y embestía una vez tras otra.
    
    Salí al pasillo para ver al chico y el espectáculo de ver desaparecer esa barra de carne por el agujero era algo tremendamente excitante. Elisa se corrió poco después y la verga de su amante, no paró ni un segundo. Lo que la hizo encadenar un nuevo orgasmo casi de inmediato.
    
    Al ver a mi mujer sumida en ese éxtasis, me fui a la cama con la pareja, que no paraban de masturbarse mutuamente, mirando la escena.
    
    —Ahora te voy a follar.— Le dije a la chica.
    
    —Ponte un condón. Y tú, sal afuera y mete la polla por el agujero de antes.
    
    El marido salió afuera y se colocó al lado del chico que se estaba follando a Elisa. Su verga asomó por al agujero. La chica se levantó de la cama y se puso a mamar la verga de su novio. Dejando el culo en pompa y ...