1. Qué iba a saber yo (8) Buenos días


    Fecha: 08/03/2026, Categorías: Gays Autor: Bartowski, Fuente: TodoRelatos

    ... morcillón y con una sonrisa enorme reflejada en la cara—. Ropa… —terminó por decir.
    
    —Ehm… —dejé la almohada en su sitio con cara de póker.
    
    —Casi que mejor no pregunto —soltó una risa, y tras recoger la ropa que se iba a poner, salió cerrando la puerta tras de sí.
    
    Me puse los mismos gayumbos del día anterior y esperé a que John saliera de la ducha para entrar yo. Los primeros minutos estuve sentado en el borde de la cama, mirando al techo sin pensar en nada. Luego se me pasó por la cabeza bajar a desayunar, pero descarté la idea al sentirme con cierto olor a semen. Además, no quería encontrarme con Alex sin John presente.
    
    Me empecé a aburrir, así que busqué mi móvil y miré si alguien me había escrito. Solo había mensajes de grupos, los cuales ignoré. Miré el chat de Henry, pero descarté la idea de escribirle. Así que, dispuesto a no rendirme, navegué por mi lista de contactos hasta dar con una amiga del bachillerato, y le abrí chat.
    
    Se la veía preocupada por el último examen de matemáticas. Me había escrito de broma:
    
    “Si he suspendido, le voy a proponer hacerle una paja o algo al profe. Total, he oído que se ha separado de su mujer hace poco. Estará necesitado.”
    
    Me mordí el labio inferior.
    
    Era justo lo que había hecho yo. Pero mi intención no era esa… ¿o sí?
    
    Empecé a rayarme la cabeza, pensando si John me aprobaría gracias a eso. Si esa mirada de tristeza que le vi antes era porque creía que solo le había hecho una paja para sacar un ...
    ... diez.
    
    Respiré agitado y terminé despidiéndome de mi amiga.
    
    Pasaron más de diez minutos y John no regresaba. Mi vejiga empezaba a estar a punto de estallar, así que salí en dirección al baño. Me encontré con la puerta cerrada. Lo pensé unos instantes y luego me dije: “Si total, ya le he visto todo”. Piqué a la puerta antes de entrar.
    
    Lo primero que noté fue el calor y la humedad que emanaban del baño, cómo el aire se condensaba en las paredes y el vapor empañaba los cristales.
    
    —Eh, oh… Oh, lo siento, lo siento —me cubrí con el brazo los ojos tras descubrir que quien se estaba duchando ahora era Ángel. No se veía demasiado, pero lo poco que había visto se quedó grabado en mis retinas.
    
    Como ya dije antes, él era un hombre corpulento y con los brazos llenos de tatuajes. Ahora, sin ropa, pude ver realmente el cuerpo masculino que lucía. Su pecho y torso estaban cubiertos por una manta de pelos castaños que se perdía hasta su pubis, donde lo único que pude ver fue una mata de vello rizado.
    
    —Anda ya, no pasa nada, tío. Estamos entre hombres —soltó tras la mampara transparente, donde apenas unas rayas opacas y el propio vaho tapaban su cuerpo—. Pasa, pasa.
    
    Aparté el brazo de mis ojos y, tras parpadear un par de veces, le hice de nuevo un repaso con disimulo. Esta vez sí me fijé en aquello que colgaba entre sus piernas. Estando flácido, ya se veía bastante gordo, circuncidado, y bien acompañado por un par de pelotas sin apenas vello. Su cuerpo estaba mojado y con algunas partes ...
«12...567...11»