-
En casa del profesor obeso
Fecha: 08/03/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos
... me acostumbrase, esperando pacientemente a que mi respiración volviese a relajarse. Curioso, llevé una mano a mi cadera y toqué mi estomago, sonriendo al notar su mano en mi interior y soltando una pequeña risilla. Carlos entendió esta risa como que ya estaba mejor y procedió a echar mas lubricante al tiempo que iba sacando su mano, provocandome mas gemidos mientras me meaba sobre el suelo. Lentamente la fue sacando hasta que solo la punta de los dedos estuvo dentro, para volver a meterla de nuevo. Esto fue sucediendo durante cerca de tres minutos, hasta que, finalmente, mi culo se fue adaptando, lo que le permitió aumentar la velocidad sin miedo a hacerme daño. Su mano entraba y salía de mi culo como si de su polla se tratase. Mi cerebro era incapaz de pensar con claridad, dedicandose unicamente a hacerme gemir y suplicar como el puto que era. Mis piernas temblaban como flanes, incapaces de aguantar, pero el momento llegó cuando, sin previo aviso, su puño se abrió, haciendo que sus dedos me abrieran todavía mas el culo. Grité de placer y dolor al tiempo que caía al suelo, agotado y me corría, sumando mi semen al charco de orina. Una vez en el suelo el profesor sacó su mano, lo que me provocó mas temblores, dejandome en el suelo, sudado, jadeando y con el culo tan abierto que notaba como el aire se metía dentro. No se cuanto tiempo estuve así, pero, antes de que me pudiera recuperar, Carlos me dio la vuelta para ponerme bocarriba. Por un segundo sonreí al pensar ...
... que era para que pudiese respirar mejor, pero supe que no sería el caso cuando vi que cada una de sus piernas estaba a un lado de mi cara. Lentamente, para no romperme la cabeza contra el suelo, fue bajando su cuerpo, con sus manos separó sus nalgas y plantó su culo en mi cara, soltando sus nalgas y dejandome atrapado. En mi pecho notaba su barriga sobre la mía como si de una losa de piedra blanda se tratase y, cerca de mi barbilla, notaba levemente el glande su polla acariciandome. Inmediatamente, y de forma casi inconsciente, empecé a lamerle el culo, asegurandome de que quedase extremadamente salivado como a él le gustaba. Metí mi lengua hasta el fondo y su cuerpo tembló lo que me incentivó a intentar llegar mas y mas hondo, por supuesto sin olvidar que el objetivo seguía siendo salivar todo lo posible. Un par de minutos despues el profesor se levantó para dejarme respirar antes de volver a tirar todo su peso sobre mi. Esta vez no me dio tiempo ni a sacar la lengua, inmediatamente empezó a moverse, aprovechando toda la saliva como lubricante para restregar sin problemas su trasero por toda mi cara. Al principio el ritmo era lento, pero no tardó en coger velocidad, llegando incluso a intentar meter mi nariz por su culo. Desde mi posición no podía ver ni notar nada, pero supe que le había gustado cuando su cuerpo tembló y cayó sobre mi, atrapandome bajo ciento ochenta kilos de pura grasa. Ese movimiento hizo que dejase de tener su culo a mi disposición, pero a cambio ...