1. En casa del profesor obeso


    Fecha: 08/03/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos

    ... recibí algo mejor, su polla.
    
    Sin dudarlo, aparté un poco su barriga para acceder mejor y empecé a chupar como si fuera lo último que haría en mi vida. Las rodillas de Carlos, que hasta ese momento aun aguantaban algo de peso, cedieron, dejandome sin respiración unos instantes y haciendome sospechar que algo me había roto, pero en vez de hacerme parar eso hizo que me pusiera mas cachondo y redoblase mi mamada al tiempo que mi pene se ponía erecto.
    
    Su polla era algo que me encantaba, pues, para poder comermela entera tenía que hacer fuerza con mi cara para apartar toda la grasa que la rodeaba, enterrando mi rostro en grasa, pelos y sudor. Me metí toda su polla en la boca y, aprovechando que mi nariz daba a sus cojones, empecé a mover la cabeza para tocarlos.
    
    Esto provocó algo que hasta entonces no había pasado, el profesor agarró mi polla con fuerza y en vez de masturbarme se lo metió en la boca. Una explosión de sensaciones estalló en mi cabeza, aunque no puedo evitar admitir que sonreía al notar como sus chupadas eran leves e inexpertas. El saber esto me puso mas cachondo todavía por lo que no solo aumenté la velocidad, también empecé a hacer sonoros ruidos con la boca, algo que lo excitaba tremendamente.
    
    Debía de estar cerca de correrse porque se apartó, arracandome su polla de la boca y cegandome un segundo con la luz que entraba por la ventana. A pesar de lo mucho que estaba disfrutando de su pene no puedo negar que agradecí el volver a poder respirar aire ...
    ... fresco. Carlos, estaba en el suelo, jadeante y con la polla todavía tiesa, pero ahora tapada por su barriga.
    
    —¿Estás bien?—Una sonrisa felina se formó en mi rostro al ver la oportunidad, el hombre al verlo no pudo evitar negar con la cabeza mientras decía—Otra vez no.
    
    Antes de que me ordenase o hiciese cualquier cosa me abalance sobre él, uniendo sus labios con los mios mientras mi lengua pugnaba por entrar su boca, la cual mantenía cerrada en un intento de mantener su autoridad. En cierto momento paré el beso y él gritó.
    
    —¡Ya bast…! Aaaaaaaa…
    
    Su grito se convirtió en un suspiro de placer cuando mis labios tocaron su oreja. Su cuerpo temblaba del gusto y hasta sus ojos se pusieron en blanco, en este tiempo había aprendido que no solo le gustaban que le mordiesen las orejas, tambien los alrededores. Con una mano masajeaba una oreja y con la otra chupaba mientras restregaba mi pene contra su barriga como si lo estuviese cabalgando.
    
    Aun tardó casi medio minuto en reaccionar, y cuando lo hizo fue apartandome y tirandome al suelo, atrapandome entre sus brazos inmediatamente. No tuve tiempo de decir ninguna broma, su polla se incrustó en mi culo y empezó una follada frenética donde unicamente buscaba correrse y llenarme de semen. Demasiado cachondo, entrelacé mis piernas entre sus caderas, elevando el culo, permitiendole llegar mas profundo y pasé mis brazos por su cuello, besandolo de nuevo y, esta vez, si que siendo retribuido.
    
    Su lengua, igual de excitada que el ...