1. El polvo en el monte


    Fecha: 08/03/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... su encharcado coño… Después mi mano cogió su teta, la apretó y mi lengua aplastó su erecto pezón, para luego chuparlo junto a la areola mientras la masturbaba.
    
    -Dime cosas sucias.
    
    -Te voy a comer el culo y espero que lo tengas sin limpiar, cerda.
    
    Rompió a reír (al hacerlo se le movieron las esponjosas tetas una cosa mala) Al acabar de reír, me dijo:
    
    -Eso si que es guarro. ¿Te vas a correr dentro de mi coño? Quiero que te corras dentro
    
    -Te lo voy a inundar y después te lo voy a comer con mi leche saliendo de él hasta que me llenes la boca con los jugos de tu corrida.
    
    -Eso es realmente sucio.
    
    Le comí la otra teta. Eché el asiento del todo para atrás. Me arrodillé delante de ella y quité la polla empalmada. Le quite el vestido y las bragas y ante mi apareció un precioso coño peludo y mojado. Lo abrí con dos dedos. No se veía su vagina con tantos flujos que tenía. Lamí de abajo arriba y lo limpié de humedad. Luego me eché sobe ella y le metí mi polla hasta el fondo. Los ojos se le entornaron. La follé con fuertes embestidas desde el principio hasta el final. Cada vez que se la clavaba hasta el fondo los ojos se le volvían a entornar… Hasta que se comenzó a estremecer y a bañar mi polla con su corrida, en ese momento se le pusieron en blanco y clavó sus uñas en mi espalda. Verla así, estremeciéndose, gimiendo y con los ojos en blanco, hizo que me corriera dentro de ella.
    
    Al volver del viaje a la gloria, me dijo:
    
    -Se fiel a tu palabra, cómeme el ...
    ... chocho.
    
    Saqué la polla del coño. Me arrodillé de nuevo entre sus piernas y comencé a comerle el coño:
    
    -¡Me encanta!
    
    Seguí lamiendo y acariciando sus tetas, hasta que comenzó a mover la pelvis de abajo a arriba y de arriba a abajo.
    
    Acariciando sus tetas, entre gemidos, oí cómo me decía:
    
    -Llámame zorra.
    
    -¡Zorra, putón verbenero!
    
    Su coño desbordó y se corrió en mi boca.
    
    Estaba eléctrica. Nada más acabar de correrse, me besó y me dijo:
    
    -Quiero mamar tu polla.
    
    La saqué de su coño. Cuando la llevaba a su boca agarró las tetas con las dos manos, me la apretó y me la masturbó con ellas.
    
    -Esto quería hacer con mi marido y nunca lo hice.
    
    -¿Y por qué no le hiciste una cubana?
    
    -Por qué cree que soy tan decente cómo dice la gente. Ni la polla me daba a chupar.
    
    Quitó las manos de las tetas y le metí la polla en la boca. Me la mamó sin manos… Al rato se dio la vuelta, y me dijo:
    
    -Cómeme el culo.
    
    Puso el culo en pompa. Le abrí las cachas y lamí desde su coño al ojete. Luego le follé el ojete con la punta de la lengua. Estaba tan cachonda, que abrió las nalgas con las dos manos, y me dijo:
    
    -Desvírgame.
    
    No me lo tuvo que decir dos veces. Le escupí en el ojete y le clavé la cabeza de un golpe.
    
    -¡Jodeeer! Dale ayyy, dale, ayyy ayyyy, más…
    
    Despacito, pero se la clavé hasta el fondo. Paró de quejarse cuando se la quité, y fue porque me dijo:
    
    -Así no me corro! Métemela en el chocho.
    
    Se la quité, se dio la vuelta, rodeó mi cuello con sus ...