-
Vacaciones en casa de mis tíos
Fecha: 10/03/2026, Categorías: Hetero Autor: kittysumise79, Fuente: TodoRelatos
... terminar. En cuanto tuvo la polla limpia, la levantó de Tony. Le dio la vuelta a la chica y la alzó apoyando la espalda de ella contra el pecho de Marcus, había pasado los inflados bíceps bajo las rodillas de ella para ofrecerla a su hermano que no dudó. Se quitó el preservativo y se puso a bañarla en semen. El coño la barriga, las tetas, hasta que no quedó nada. Marcus bajó a la chica, la hizo ponerse de rodillas y limpiar a su hermano. No pude contenerme más. Me aparté del brazo de la mecedora, metí mis dedos y me masturbé con furia mientras ella lo limpiaba con la boca. El estallido de placer sin precedentes hizo que un sonido agónico emergiera de mi garganta y empapara el tapizado de la silla. Goteé sin control sobre ella. Era tan bestia el temblor que tuve que cerrar los ojos ante el latigazo de placer que me arrasó. Cuando quise darme cuenta y pude separar los párpados de nuevo me encontré con los de mi primo Tony que miraban en dirección a mi ventana. Una sonrisa canalla recorría su boca. «¡Mierda! ¡Mierda!». Me aparté rápido. Con el pulso desbocado y las rodillas temblándome. ¿Me habría visto? Decidí correr al baño y lavarme antes de que subiera. No estaba segura de ...
... lo que esperar, o si llamaría a mi puerta. En cuanto me aseé corrí de vuelta a la cama y me tapé con la sábana. No se oían ruidos fuera, aunque sí en el interior de la casa. Escuché el crujido de los peldaños de madera que indicaban que mis primos habían entrado en casa, Contuve el aliento cuando oí los pasos acercarse a mi habitación. Mi corazón latía ensordecedor. ¿Me dirían algo por haberlos espiado? ¿Quería que lo hicieran o moriría de vergüenza? Los nervios me retorcían por dentro y entonces escuché su puerta. Y la del baño. Tony había encendido la ducha. No duró demasiado. Temblorosa aguardé hasta que dejé de escuchar el sonido del agua. Seguía ardiéndome la piel. Cerré los ojos e intenté obligarme a relajarme. Estaba claro que Tony no iba a decir nada, al igual ni siquiera me había visto. No tenía la luz encendida y mi cuarto estaba muy oscuro. Cada vez estaba más convencida, no me habían visto y yo preocupada. La casa se quedó en silencio y se oyó la puerta de la habitación de Tony cerrándose. «Menuda tonta estás hecha», reí para mis adentros. Este verano iba a ser de lo más revelador. Espero vuestros comentarios y correos, dulce verano y dulces sueños, Kitty.