-
La pequeña hada obscena Capítulo 1
Fecha: 19/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Hetero Autor: VelKoz, Fuente: SexoSinTabues30
... tu patita ridícula casi me mandás a la mierda todo el ciclo de savia! Él parpadeó, confundido, con la cara entre shock y vergüenza. —Lo siento, no sabía… yo… no fue mi intención… —¡Obvio que no sabías! ¡Ustedes nunca saben nada! Solo lloran, gimen, patean cosas, y luego siguen llorando como si fueran las víctimas. Tony bajó la mirada, ya más aplastado que en todo el día. —Mi novia me dejó —dijo en voz baja—. Me cambió por un noble. Dijo que yo no tenía futuro. Que quería más que… libros, ideas. Yo solo quería una vida con ella. Nada más. Drysmia (el hada) se quedó flotando frente a él. Lo observó un par de segundos. —¿Tu novia era una zorra? —preguntó, sin rodeos. Tony levantó los ojos, sorprendido. —¿Qué? —Eso. Que si era una perra materialista con cara de santa. Las he visto miles. Caminan con faldas largas, ojos brillantes y promesas de amor eterno… hasta que les aparece un pito con dinero. Y ¡pum! Se olvidan de tu nombre antes de que acabes de llorarles encima. Él no supo si reír o hundirse más. —Sí. Supongo que sí era una zorra. Drysmia sonrió. Una sonrisa burlona y satisfecha. —Sabía que tenías sangre en las venas, llorón. Entonces flotó hacia atrás y se cruzó de piernas en el aire, mirándolo como quien observa una obra incompleta. —Riega el árbol. Ya lo pateaste, ahora te toca mojarlo. Vamos, muévete. Tony obedeció sin preguntar. Encontró una regadera de metal olvidada junto a un arbusto, la llenó con agua del arroyo, ...
... y volvió para echarle al árbol. Sus movimientos eran lentos, pero sinceros. Drysmia no lo quitaba la mirada. Se notaba que lo evaluaba. —No está tan mal tu espalda —comentó con descaro mientras él se agachaba—. Aunque el pantalón te queda suelto. Me gusta más cuando marcan. Tony se giró, desconcertado. —¿Perdón? —Dije que eres un llorón, pero al menos tenés culo. Y esa cosa que se empieza a levantar ahí abajo… ¿es por mi voz o por mi bata? Él tragó saliva. En efecto, una ligera erección empezaba a crecerle, traicionándolo. Drysmia voló cerca de su oreja. —Relájate. Es normal. Soy bonita. Estoy semidesnuda. Y tú estás en pleno despecho. Si no te parara, estarías muerto por dentro. Tony se giró lentamente, rojo, confundido, caliente. No sabía si huir o pedirle que no se detuviera. Drysmia lo olió. Literalmente. —Mmm… hueles a frustración, semen guardado y hambre de cariño. Un aroma que conozco bien. Se posó sobre su hombro, cruzó las piernitas y dejó que la bata se abriera un poquito más. Sus piernas eran largas para su tamaño, torneadas, y jugueteaban con la tela de su camisa. —Te llamás Tony, ¿verdad? —¿Cómo lo sabes? —Lo dijo el árbol. Bueno… yo se lo saqué al árbol. Somos uno. Ella giró un poco y lo miró a los ojos, con una mezcla de lujuria, travesura y autoridad. —Yo me llamo Drysmia. Soy una hada dríade. Y si alguna vez soñaste con follarte a un hada… puede que tengas suerte. Tony se quedó mudo. —¿Estás hablando en ...