-
La pequeña hada obscena Capítulo 1
Fecha: 19/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Hetero Autor: VelKoz, Fuente: SexoSinTabues30
... perfecto. Cuando se desvistió, su pene se alzó con timidez, como si supiera que estaba por ser venerado por una criatura mágica. Drysmia flotó frente a él, lo observó como un pastel recién servido, y soltó una risita: —Hola, cosita —susurró—. Vamos a conocernos muy bien esta noche. Entonces, sin más, voló hasta la base del tronco donde antes estaba sentada, y chasqueó los dedos. Del suelo brotó una raíz suave como cojín, curva y cómoda como un diván improvisado. Drysmia se sentó allí y lo miró, cruzando las piernas. —Vení. Acostate. Voló despacio, y se acostóa lo largo del miembro de Tony, como si fuera un diván tibio y palpitante. Sus piernitas lo rodearon por completo, y sus pechos diminutos rozaban la piel sensible mientras se frotaba con él con descaro. —¿Así? —murmuró contra la carne caliente—. ¿Se siente bien tener a una hada usando tu verga como almohada? —Joder… sí… se siente… demasiado bien… Ella sonrió y comenzó a moverse lentamente, frotando su cuerpo de arriba abajo sobre él, con su sexo húmedo rozando la piel sin penetración. Todo era fricción, caricia, intención. —Tu ex te dejó por dinero —susurró, jadeando un poco—. Pero yo me quedo por cómo te pones duro cuando te hablo sucio… Eso vale más que cualquier bolsa de oro. Tony jadeaba. Cerraba los ojos. Se sentía completamente dominado por algo tan pequeño… pero tan poderoso. Entonces ella descendió con un movimiento de caderas yfrotó su entrepierna directamente sobre la punta de ...
... él, dejando una manchita de humedad brillante. Con una sonrisa maliciosa, comenzó a girar las caderas como si bailara. —¿Sabes qué es lo mejor de ser chiquita? Que puedo usar tu verga como pole dance y aún me sobra espacio para lamer. Sacó la lengua y le dio una lamida larga a un costado, provocando que Tony gimiera involuntariamente. —¿Estás por correrte? —le preguntó, viéndolo a los ojos. Tony asintió, temblando, a punto de perder el control. Drysmia se mordió el labio inferior y, por primera vez, bajó un poco el ritmo. —Solo una. Hoy solo una —dijo suavemente, bajando su tono de mando solo por un segundo—. Quiero que vuelvas mañana con más ganas. Con más semen guardado. Con más hambre. Tony no aguantó más. Gemía bajo ella, retorciéndose ligeramente mientras su cuerpo temblaba, y finalmenteeyaculó, con un suspiro largo, fuerte, como si se liberara de todo lo que lo ataba. El semen brotó en un chorro cálido, cayendo inofensivo entre su abdomen y la raíz curva donde yacía. Drysmia se levantó justo antes de ser salpicada, flotando con elegancia y una expresión satisfecha en el rostro. —Mmm… mejor. Controlás tus explosiones… por ahora. Tony respiraba agitado, con el cuerpo rendido y la cara llena de asombro. —Drysmia… esto fue… —Shh… —ella voló hasta su pecho, se sentó sobre él con sus piernitas cruzadas—. No digas estupideces como “mágico” o “especial”. No somos pareja. Esto no es amor. —Entonces, ¿qué es? Drysmia le dio una palmada ...