1. La pequeña hada obscena Capítulo 1


    Fecha: 19/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Fantasías Eróticas Hetero Autor: VelKoz, Fuente: SexoSinTabues30

    ... serio?
    
    Ella se rio. Esa risa descarada, limpia, como la de una chica que sabe exactamente el poder que tiene sobre un hombre desesperado.
    
    —Más en serio que tu pito ahora mismo. Y no me mientas, Tony. Sé que lo has pensado. Todos los hombres lo han hecho al menos una vez: «¿y si me follara una hadita sexy?» Pues bien. Aquí estoy.
    
    Voló frente a él, a la altura de su rostro.
    
    —Y tengo ganas. Pero no de amor. De juego.
    
    Y con eso, se acercó a su oído y susurró:
    
    —Aunque estés roto, todavía podés servir para algo… caliente.
    
    —¿Qué… qué clase de hada dice esas cosas? —murmuró, aún sin poder creer lo que oía.
    
    Drysmia flotaba delante de su rostro, girando en el aire con gracia burlona, con esa bata abierta lo justo para mostrarle que no llevaba absolutamente nada debajo.
    
    —Una hada que no vive en cuentos de hadas, tontito —ronroneó—. Soy una hada directa, cachonda y harta de los mortales mojigatos. ¿Querías consuelo o querías que alguien te lo chupara hasta que olvides el nombre de esa perra?
    
    Su cuerpo temblaba… no de frío ni miedo, sino de algo más profundo y prohibido. Como si cada palabra de esa hada diminuta —grosera, sensual, mandona— fuera encendiendo una llama distinta en su piel. Era tan irreal… y sin embargo, se sentía más vivo que nunca. Tony se quedó con la boca medio abierta. Ni sabía qué responder. Drysmia rodó los ojos.
    
    —Uff, si vas a quedarte callado así cada vez que digo algo sucio, me voy a aburrir muy rápido. Y eso que apenas ...
    ... vamos empezando, grandote.
    
    Voló bajito, muy bajito… hasta quedar frente a la entrepierna de Tony.
    
    Él tragó saliva. Su miembro, ya parcialmente duro, se marcaba notoriamente en el pantalón.
    
    Drysmia se cruzó de brazos en el aire, flotando con expresión crítica como una pequeña jueza del deseo.
    
    —Mmm… delgadito pero largo. Perfecto para lo que tengo en mente. Me encantan los palitos nerviosos —sonrió, mordiéndose el labio inferior—. Así puedo recostarme a lo largo… como en una hamaca con venas.
    
    Tony se estremeció de pies a cabeza. —¿Estás… estás segura de que esto es una buena idea?
    
    Ella soltó una carcajada.
    
    —¿»Buena idea»? Oh, qué tierno. ¿Ahora te preocupás por lo moral? ¿Después de patear mi árbol y venir llorando por una traicionera con tetas baratas? No, bebé. Esto no es una buena idea. Es una idea sucia, caliente, desesperada… y absolutamente deliciosa.
    
    Se acercó más, rozando con las alas el pantalón de él. Los movimientos eran suaves, como si jugara con la tensión que generaba. Luego extendió una mano diminuta y la apoyó justo donde la erección comenzaba a marcarse.
    
    —¿Ves esto? Esto me interesa. No tus lágrimas, no tus promesas de amor eterno. Solo esto.
    
    Lo frotó. Con lentitud.
    
    —Vamos —ordenó Drysmia—. Quitate los pantalones y acostate. Quiero recostarme en ese tronquito caliente que tenés entre las piernas.
    
    Tony obedeció sin resistirse. Estaba atrapado. Por el tono de su voz, por sus alas, por esa bata que apenas cubría su cuerpo ...