1. Dulce Caroline 1


    Fecha: 23/03/2026, Categorías: Incesto Autor: JPSanyoto, Fuente: TodoRelatos

    ... Ella apenas tenía 11 años, pero se molestaba mucho y, al llegar a casa, gritaba, se encerraba en su habitación y tiraba cosas. A veces lo veía con preocupación, otras me sacaba una leve sonrisa. Mi madre ponía cara de resignación y me decía que se le pasaría, quitándome la carga.
    
    En los años siguientes, a veces era más intensa, pero nunca hubo problemas. Varias veces hablé con ella y le aseguré que nunca la cambiaría por nadie, pese a las amigas del colegio.
    
    Aún no tenía novias ni salía con chicas; siempre iba con amigos a practicar deportes. A los 17, tuve mis primeros besos y encuentros casuales con algunas, pero nada serio. Mi mente estaba enfocada en algo que planeaba hacer al cumplir 18, justo al terminar la prepa.
    
    El día de mis 18, les dije a mis padres que quería enlistarme en la Armada para ser Marine, es decir, hacer el servicio militar. A mi madre casi le dio un infarto; mi padre estaba orgulloso, con ojos llorosos. Pero mi hermana gritó, salió llorando a su habitación y se encerró sollozando en su cama.
    
    Tuve que entrar por su ventana y consolarla en la cama. Lloró desconsoladamente, suplicando que no me fuera. Le prometí que regresaría siempre que pudiera y que nos veríamos por videollamada. Al final, nos quedamos dormidos. Al día siguiente estaba mejor, aunque triste. En los días siguientes, tras terminar la preparatoria, me preparé para unirme al Cuerpo de Marines.
    
    La Marina y la aviación siempre me atrajeron. Desde joven soñaba con pilotar ...
    ... aviones de combate o ser Navy SEAL en operaciones especiales. Veía muchas películas de guerra y tenía mi habitación cubierta de pósters de aviones de combate, buques de guerra e incluso de algunas películas que no mencionaré porque no pagan publicidad, jeje.
    
    La despedida fue dolorosa, especialmente para ella. No sabía cuánto me afectaría, ya que los primeros tres meses no hubo contacto con el exterior. Antes de dormir, pensaba en mis padres y en ella, sobre todo en sus hermosos ojos azules y su deslumbrante sonrisa.
    
    En mi primera salida, solo papá vino a verme. Me entristeció no ver la hermosa sonrisa de mi hermana, esa que indicaría que estaba alegre y había aceptado mi camino.
    
    Aun así, me alegré de ver a papá. Solo tenía un día para disfrutarlo; fuimos a un bar donde, pese a mi edad, bebimos licor. Después, no lo vi hasta seis meses más tarde, en mi graduación.
    
    Esa vez vino toda la familia. Al verla, noté cuánto extrañaba su sonrisa. Nos abrazamos mucho, con gran cariño de su parte. La tristeza por mi partida había desaparecido, y pudimos disfrutar dos días en familia, con ella tan alegre y divertida como siempre.
    
    Solo tuve dos días libres antes de volver al servicio, donde sería desplegado en misiones. Gracias a mis buenas calificaciones, me apliqué al MOCP para estudiar como oficial y especializarme en aviación, mi meta principal.
    
    Pero el primer año estuve desplegado en Oriente Medio; había necesidad de tropas y me ofrecí voluntario en vez de ir a la escuela ...
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