1. Dulce Caroline 1


    Fecha: 23/03/2026, Categorías: Incesto Autor: JPSanyoto, Fuente: TodoRelatos

    ... naval. En ese periodo maduré: me estrené sexualmente con una soldado, me tatué varias veces, viví momentos duros en combates, gané cicatrices, recibí roces de balas no graves que me valieron mi primer Corazón Púrpura, perdí compañeros y obtuve una medalla de elogio. Ese periodo se extendió seis meses más. Cuando me preparaba para regresar tras un año y medio, e iniciar estudios para oficial y entrenamiento en aviación, ¡zas! Llegó la pandemia.
    
    Pasamos dos años más en esa zona. Las misiones disminuyeron, pero no podíamos movernos. Muchos militares ayudaban a médicos en la pandemia global, y para nosotros era mejor quedarnos aislados. Durante ese tiempo, apliqué al MECEP y estudié para oficial desde el despliegue.
    
    Las comunicaciones con casa se redujeron a una por mes, cuando antes eran quincenales. También aproveché para entrenar: con tiempo libre, hacíamos pesas, cardio y calistenia, incluso usamos hormonas de crecimiento de contrabando para un impulso, convirtiéndonos en moles de fuerza.
    
    Mis llamadas con la familia eran emocionales, con mala calidad de video. Varias veces vi el desarrollo de mi hermana: cada día más hermosa, lo que me llenaba de orgullo. Siempre extrañé sus ocurrencias y su alegre sonrisa.
    
    Al fin de la pandemia, nos movieron a Hawái en el Pacífico por unos meses antes de volver a casa. Allí estuve con varias mujeres; el sexo era fácil para mí.
    
    Tras casi tres años y medio en servicio activo, donde me hice oficial, nos dieron seis meses de ...
    ... licencia antes de otro despliegue. Pero yo había decidido ir a Quantico o Pensacola para entrenarme en aviación; solo esperaba la respuesta sobre adónde ir. Usaría esos meses para estudiar en casa y no llegar desprevenido.
    
    Finalmente regresamos a casa a principios de octubre de 2022. Llegué a San Diego, California, y esperé diez días antes de ir a Salt Lake City para sorprender a mi hermana en su cumpleaños. Una semana antes de salir de Oriente Medio fue la última comunicación con la familia; no dije nada sobre el regreso.
    
    Así, casi tres meses después sin contacto, sería una gran sorpresa. Viajé toda la noche en bus y llegué a media mañana. Primero fui a la preparatoria donde me gradué, para buscar a mi hermana y sorprenderla en su cumpleaños 18. Llegué cerca del mediodía; le pedí al taxista que esperara para llevarme a casa. Entré al instituto con mi uniforme y me dirigí a los salones donde podía estar.
    
    La vi sentada en su pupitre, escribiendo. La puerta estaba a su espalda; desde la ventana le hice señas a la profesora para que no dijera nada, y ella asintió. Entré. Para estas situaciones, los colegios tienen una disposición increíble. La profesora, que yo conocía, me sonrió orgullosa al verme uniformado, con ojos llorosos.
    
    Entonces preguntó a mi hermana Caroline que, como era su cumpleaños, cuál era su mayor deseo. Ella, pensándolo, respondió que quería ir al concierto de Taylor Swift en un mes.
    
    Yo dije:
    
    —Ah, entonces no hago falta aquí.
    
    El grito que pegó ...