-
Rescatado en la tempestad. (Parte 1)
Fecha: 31/03/2026, Categorías: Gays Autor: Prometeo, Fuente: TodoRelatos
... centímetro ofreciéndome un estremecimiento distinto. —¿Qué es lo que no puedes creer? — pregunté entre jadeos, apartando apenas la cabeza para recuperar el aire justo antes de acoger su falo de nuevo, rozándome la garganta con un delicioso cosquilleo. —Ahhh… no puedo… ahhh… creer lo mucho que… ahhh… aceptas mi polla en tu boca… ahhhh — zapateó su voz, sofocada por el placer, mientras empujaba aún más profundo, atrapando mi lengua contra el paladar. Sentí cómo mis sentidos se inundaban de un calor intenso: el pulso retumbándome en las sienes, el gusto salado de su excitación y el suave roce de su piel contra mis labios. Consciente de que estrechar la garganta me permitía hundirlo hasta el fondo, prolongué el vaivén para saborear cada pulgada de ese volcán de placer. —¡No puedo más, Gonzalo, me estoy mareando! ¡Retírate, por favor! — gritó entre contracciones musculares y respiraciones entrecortadas, pero mi ansia fue más fuerte. Antes de que pudiera detenerme, noté cómo su eyaculación brotaba dentro de mí, caliente y espeso, al tiempo que él se desplomaba junto a mi rostro, jadeante y sin aliento, viéndose incapaz de haber podido evitar el vaciar el abundante semen que guardaba en sus testículos en lo más profundo de mi garganta. Llevó sus manos a la boca para contener los gemidos, tratando de que no escaparan más allá de las paredes de la habitación. —Sobrino, ha sido la mejor mamada que me han hecho en la vida. ¿De verdad que era tu primera vez? Dime la ...
... verdad —preguntó, incrédulo, aún con el pecho agitado. —Te lo juro, tito, jamás lo había hecho antes —respondí, sintiendo la adrenalina mezclada con una extraña sensación de orgullo. —Pues tienes un don, sin duda. Algún chico va a sentirse el más afortunado del mundo contigo —dijo, dejando caer la cabeza contra la almohada con una sonrisa saciada. —¿Crees que podremos repetirlo, tito Dani? Me ha gustado mucho —me sinceré, sin filtros. —No lo sé... Mi razón me dice que no debería, pero el placer que me has dado no se olvida fácilmente. Al menos espero que esto te dé confianza con tu tío, ¿no? —Claro que sí. Esta noche voy a dormir mejor que nunca, tito. Gracias por haber hecho realidad esta fantasía —admití, revelando por fin el deseo que había albergado tanto tiempo. —¿Soñabas con que me la comías, sobrino? — Demasiadas veces. Y no sólo con que te la comía... también otras cosas —dije, sintiendo que nada podía avergonzarme al haber alcanzado la confianza de habérsela chupado a mi tío y estar vivo para contarlo. —¿Has fantaseado con follar conmigo, Gonzalo? — preguntó con curiosidad. —¿Lo dudas? Algunas veces dormido, pero muchas más despierto. ¿Crees que algún día llegaré a cumplir ese sueño? —pregunté, arriesgándome a una respuesta negativa, jugándomela todas a una. —Sinceramente, no creí que fueras capaz de hacer lo que acabas de hacer, tragándote mi polla así de profundamente, así que... puede que tengas otro talento oculto para recibirla en una ...