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Presa urbana. Cap. 13
Fecha: 31/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... mucha cercanía física. El informe posterior de Lisa no había sido muy útil. La Hembra no se había unido a ninguno de los juegos lésbicos subrepticios y furtivos que se producían una vez que se apagaban las luces, al mismo tiempo, que no había luchado activamente contra las manos y bocas que tanteaban a ciegas. A lo sumo, se daba la vuelta y se alejaba. "Oh,uau," Lisa había agitado la cabeza. "Podrías haberme mantenido con ella para siempre y no creo que me dijera nada. Pero no me importaría. Tiene las tetas más suaves, más jugosas que he tenido en las manos. Hermosos pezones duros, también. El resto de su cuerpo es también muy divertido para jugar. Pero no creo que le gusten las chicas, y apenas habló lo más mínimo en todo el tiempo. Por lo general hay una gran cantidad de susurros en la oscuridad. A las chicas les encanta compartir impresiones. Ella no le dijo nada a nadie, al menos hasta donde yo sé. Incluso cuando reuní el valor suficiente para besarla, lo único que dijo fue: 'no, gracias' y luego se dio la vuelta." Lisa parecía terriblemente decepcionada. Él también estaba decepcionado. Casi se había gastado a sí mismo tratando de desarmar a La Hembra. No había forma de que se desarmara. Podíaplegarse a cualquier cosa, aceptar humildemente los planes que tenía para ella, sometiéndose a él por completo. Por un lado, era muy gratificante. Cada vez era mejor y mejor chupando pollas, incluso cuando le estaba golpeando el trasero con un látigo. La última vez, la había ...
... agarrado del pelo y usado aquel agarre para hacerla ir más rápido y tragar más a fondo. Había gemido y luchado y protestado, pero no le había mordido. Cuando se había corrido en su hermosa boca, caliente y húmeda, se retorció y chilló por la nariz... pero también se lo había tragado, y lamido la polla después hasta dejarla limpia, cuando se lo había ordenado. Apuró su café. Había estado bebiendo demasiado café últimamente, pero necesitaba el subidón que producía la cafeína. Casi se había quedado sin cosas que hacer con ella. Tal vez fuera lo mejor. Se había quedado casi sin tiempo, y casi sin energía. "Eh, Amo," Lisa asomó la cabeza en la cafetería. Se acercó a él, de nuevo vestida sólo con un albornoz. Estaba descalza, y tenía el pelo húmedo. "¿Qué?" preguntó Ron. Lisa había empezado a meterse con él otra vez, tratando de sacarlo de quicio, desde que se había dado cuenta de que La Hembra lo estaba agotando. No tenía idea de lo que estaba buscando. Tal vez sólo fuera que estaba en su naturaleza meterse con los animales grandes y peligrosos. Tal vez podría colgarla en una de las habitaciones y tener a La Hembra observando mientras trabajaba sobre aquel cuerpo esbelto con un látigo. Lisa sin duda merecía una azotaina, por lo menos. Tal vez eso era lo que buscaba. Probablemente le gustara. "Su proyecto especial se está volviendo loca," Lisa sonrió con picardía. "Me mandaron a buscarle." "¿Qué?" Ron se puso de pie. "¿Qué ha pasado?" "No lo sé," Lisa se encogió de ...