1. La noche que cambió mi vida 1


    Fecha: 06/04/2026, Categorías: Bisexuales Autor: Josh, Fuente: TodoRelatos

    ... cambiarán de habitación. Me dijo en tono más circunspecto.
    
    - Si, con la que liaste anoche seguro que te están esperando con las llaves en la mano y una excusa que te satisfará casi tanto como la paja que te hice anoche.
    
    - Jajaja Por mucho que se esfuercen, ni se acercará a dejarme tan relajado. Estoy por decirles que me quedo aquí.
    
    - Ni se te pase por la cabeza. Me marcarían para siempre como la putita del jefe.
    
    - ¿No piensas que dirían lo mismo de mí? Me dijo muy serio.
    
    - Yo no sé en el tuyo, pero en mi mundo es el jefe el que se folla a los empleados, no al revés.
    
    - Podría soportarlo. Dijo riéndose a carcajadas.
    
    - Ya, claro, pues yo no. Así que vámonos y no digas más tonterías
    
    - Anoche no estuve muy elegante con el pobre recepcionista. Afirmó recordando los hechos.
    
    - Claramente no, aunque en tu defensa debo decir que no te faltó la razón.
    
    Me miró pensativo y no dijo nada más. Con la mano en el picaporte de la puerta, me detuve y lo encaré a escasos centímetros.
    
    - Ni una insinuación. Le dije señalándolo con el índice.
    
    - No temas, nunca haría nada que pudiera dañarte. Me contestó con total seriedad.
    
    Salimos al pasillo camino de los ascensores. La Suite estaba en la planta más alta, desde el octavo piso fue parando en todas las plantas, el ascensor se llenó de gente variopinta. Hombres y mujeres nos apretamos los unos con los otros hasta que a Siro y a mí nos arrinconaron, literalmente, en el fondo. La casualidad quiso que mi espalda ...
    ... se pegara a su pecho. Con mucho disimulo me pegó el paquete al culo. Noté su creciente erección y sonreí. Con disimulo, alcancé su paquete con mi mano más escondida. La palpé y apreté con fuerza, su polla reaccionó endureciéndose aún más. La situación era tan morbosa como peligrosa, no corría el riesgo de ser descubierto, pero estar rodeado de gente mientras le tocaba la polla a Siro me puso muy cachondo.
    
    Cuando llegamos a la planta del comedor, dejamos salir a todos hasta que quedamos los últimos. Siro se esmeró en ocultar con su chaqueta la tremenda erección que se abultaba en el pantalón. Salimos y me agarró del brazo dando distancia al resto. Se me acercó al oído y me dijo en un susurro.
    
    - Eso que has hecho tiene un nombre.
    
    Lo miré con extrañeza, como si no supiera de lo que me estaba hablando.
    
    - Me has calentado a sabiendas de que no me será fácil bajar la erección.
    
    - Cuando llegues a tu nueva habitación te desquitas jajaja. Rei divertido.
    
    Llegamos al comedor, pensaba darme un atracón de huevos revueltos con Bacon. Sin pensarlo nos sentamos juntos en la mesa. Siro parecía divertirse viéndome engullir la comida con gula. Se acercó y me dijo en tono confidencial.
    
    - Acabo de caer en la cuenta de que nos hemos acostado juntos y no nos hemos intercambiado los números de teléfono. Vaya par que estamos hechos.
    
    Mi cara debió ser un poema, dejé de masticar y miré a ambos lados de la mesa rezando para que nadie lo hubiera escuchado. Tragué como pude y le ...
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