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Viendo a su esposa hacer porno
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: EDOWA, Fuente: TodoRelatos
... placer real en lo que sentía, aunque parte de ella quisiera negarlo. —Más sucia… —ordenó Damián tras la cámara—. Quiero que se vea como si lo hubieras esperado toda tu vida. Los tres hombres obedecieron: Jorge lamía su cuello, Mario pellizcaba sus pezones a través del encaje, y Mike frotaba su sexo sobre la tela empapada, arrancándole gemidos cada vez más intensos. Raúl estaba paralizado. La escena lo destrozaba por dentro… pero su erección palpitante le decía que estaba disfrutando cada segundo. La cinta había comenzado, y Keyla ya no era solo su esposa: ahora era la estrella del show. Mike tomó uno de los tirantes del sujetador de encaje negro y lo deslizó lentamente por el hombro de Keyla. La tela cedió con suavidad, pero sus tetas quedaron atrapadas por el encaje, firmes y pesados, perfectamente formados. Sus pezones, grandes y rosados, se alzaron bajo la presión de la luz y la respiración contenida de la mujer. Mike no pudo evitar rozarlos con las yemas de los dedos, provocando un gemido ahogado que se escapó de los labios de Keyla. —Dios… —murmuró Jorge, acariciando su cadera mientras su erección se frotaba contra el trasero de Keyla—. Mira estos pechos… perfectos, duros, listos para la cámara. Mario, con calma implacable, se acercó y tomó la parte inferior del sujetador. Con un movimiento lento y seguro, lo desabrochó y lo retiró completamente. Los senos de Keyla quedaron al descubierto, redondos, firmes y tentadores. Sus pezones se endurecieron ...
... aún más bajo la mirada de los tres hombres y la cámara, y ella no pudo evitar arquear ligeramente la espalda ante el contacto de sus manos. Mike sonrió, deslizando las manos por debajo de sus pechos, sintiendo el peso y la firmeza mientras los manipulaba suavemente, pellizcando los pezones de manera experta. Keyla gimió con fuerza, cada gemido amplificado por la anticipación y el deseo. —Ahora vamos con la parte trasera —dijo Jorge, con tono bajo y provocador—. Vamos a descubrir lo que esconde ese trasero perfecto. Con movimientos coordinados, los tres hombres comenzaron a subir lentamente la falda del vestido. La tela se deslizó sobre sus caderas, dejando al descubierto su culo amplio y firme. La piel blanca resaltaba bajo la luz, tersa y suave, mientras los dedos de Jorge y Mike lo acariciaban con firmeza, marcando surcos en su carne. Cada toque, cada pellizco, provocaba que Keyla se arquease más, mostrando con orgullo ese cuerpo que había sido solo de Raúl hasta ese momento. Mario se acercó por detrás y frotó ambas nalgas, apreciando la textura y la forma perfecta. Keyla gimió otra vez, mezclando vergüenza y excitación, consciente de que su marido lo estaba viendo todo, incapaz de detener el espectáculo. —Mira esto, Raúl… —susurró Mike—. Su culo, sus tetas… y todavía queda mucho por delante. Keyla respiraba agitadamente, los pechos vibrando con cada roce, el culo palpitando bajo las manos expertas de los hombres. La cámara captaba cada detalle, cada gesto, ...