1. Viendo a su esposa hacer porno


    Fecha: 06/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: EDOWA, Fuente: TodoRelatos

    ... como un muro.
    
    —No te preocupes, preciosa. Vamos a tratarte como a una reina… aunque no sea con delicadeza —susurró, mientras la recorría con los ojos.
    
    Jorge se rió por lo bajo, relamiéndose los labios.
    
    —La reina del porno, eso es lo que será después de hoy.
    
    Mario permaneció en silencio, sentado en el sillón con la calma de un depredador paciente, pero sus ojos clavados en el culo de Keyla decían más que cualquier palabra.
    
    Raúl lo veía todo, el pecho agitado, la mandíbula temblando. La sensación era insoportable: protegerla o dejar que todo siguiera. Celos, humillación… y una erección que no lograba ocultar.
    
    Damián levantó la cámara, enfocando directamente a Keyla.
    
    —Muy bien. Cámara lista. Luces listas. Vamos a rodar.
    
    El momento de verdad había llegado.
    
    Damián ajustó la cámara al hombro, el lente apuntando directo al cuerpo de Keyla.
    
    —Acción —dijo con voz firme.
    
    Mike fue el primero en moverse. Se acercó sin titubear y deslizó una mano por la cintura de Keyla, atrapándola con fuerza. El contraste era brutal: el moreno musculoso y la mujer temblorosa bajo su control. Sus dedos subieron por su costado hasta llegar al escote, apretando sin pudor el bulto de uno de sus pechos.
    
    Keyla ahogó un gemido, mezcla de sorpresa y de ese placer prohibido que la quemaba por dentro.
    
    —Mmm… —Mike sonrió—. Pesados, firmes… justos para la cámara.
    
    Jorge se colocó detrás de ella, pegándose tanto que su erección se marcó contra el enorme culo de Keyla. Le ...
    ... apartó un mechón de cabello del cuello y le susurró al oído:
    
    —Relájate, preciosa… vas a disfrutarlo más de lo que imaginas.
    
    Mientras tanto, Mario se levantó del sillón y, con calma, se paró frente a ella. No dijo nada, simplemente tomó el tirante del vestido y lo bajó lentamente, dejando al descubierto un hombro blanco, perfecto bajo la luz. Luego el otro. La tela fue cediendo, resbalando por el escote.
    
    Raúl apretaba los puños al costado. Veía cómo su mujer, la que había guardado solo para él durante tantos años, ahora era desnudada frente a otros hombres… y una cámara. Su respiración era pesada, sus pantalones tensos, la mezcla de humillación y deseo lo estaba volviendo loco.
    
    El vestido cayó hasta la cintura, revelando un sujetador negro de encaje que apenas contenía esas tetas descomunales. La cámara se acercó de inmediato, captando cada detalle.
    
    —Mírate… —murmuró Jorge, apretando con ambas manos las caderas de Keyla desde atrás y frotando su erección contra su trasero—. Naciste para esto.
    
    Mario deslizó los dedos por encima del sujetador, apretando con calma cada pecho hasta hacerla gemir. Mike, sin paciencia, se agachó frente a ella y comenzó a subir la falda del vestido, descubriendo poco a poco los muslos firmes, la tanga diminuta que ya estaba húmeda.
    
    —Está mojada… —dijo Mike con una sonrisa torcida, presionando dos dedos contra el encaje—. Y apenas empezamos.
    
    Keyla cerró los ojos, su respiración agitada delataba que no era solo actuación. Había ...
«12...456...17»