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Orgasmos de perra - 2
Fecha: 08/04/2026, Categorías: Zoofilia Autor: Azucena, Fuente: TodoRelatos
... atrás hasta sentir cómo su falo comenzaba a abrirse camino a través del lubricado acceso, expandiéndolo bruscamente e invadiendo, por fin, mi túnel intestinal. Comenzó entonces su frenético vaivén copulatorio, pero el bulbo chocaba una y otra vez contra el ano y no entraba. Debía actuar rápido o no quedaríamos abotonados. Me relajé y, cuando se arqueó en lo que me pareció el impulso final, afirmé la cadera al tiempo que empujaba hacia dentro su bulbo con la mano. Entró. Todo. Ufff!!!! Mi macho me estaba poseyendo por el culo y comenzó mi delirio, una acumulación tumultuosa de sensaciones, difícil de explicar con palabras. La sensación de enganche era completa, absoluta, en nada comparable con mis anteriores dos experiencias de sexo anal. El bulbo atrapado en mi culo presionaba con fuerza sobre mi punto G a través de la fina pared vaginal, produciéndome una sensación sorprendentemente nueva y extremadamente excitante, mezcla de dolor, placer y morbo, alimentado por la incipiente certeza de que aquello había quedado definitivamente trabado y no podría ya salir nunca más. Estábamos abotonados en serio y mi vagina, que percibía la presión como nunca antes, comenzó a temblar con las contracciones que vaticinan el orgasmo. Zoko terminó de moverse y cuando se volteó, su tripa revolvió las mías. Por primera vez pude mirar nuestra imagen en el espejo: una imagen morbosamente excitante, culo con culo perro y mujer, macho y hembra anudados, firmemente anudados, completamente ...
... anudados, en la perversión del agujero incorrecto. El morbo visual en su máxima expresión, imagen premonitoria de un orgasmo violento que incrementó las contracciones vaginales. Percibí claramente el pulsar de su miembro llenando de leche mis intestinos y noté mi esfínter anal firmemente cerrado sobre él, aplastando el punto G mientras mi vagina se contraía rítmicamente, como ordeñando a su presa. Estas sensaciones, sumadas a la imagen en el espejo, me llevaron hasta el mismo borde del precipicio orgásmico, pero sin dejarme caer al goce sexual. Estaba desesperada de deseo sexual. Comenzó a jalar para soltarse. Sentía dolor en cada jalón, por lo que apoyé la cabeza en el suelo y sujeté sus patas traseras con ambas manos. Mi macho seguía jadeando y eyaculando en mi interior. En esta posición, viéndome en el espejo con las caderas más altas que el pecho, experimenté otro pico de excitación imaginando cómo su descarga escurría hacia lo profundo de mis entrañas. Ya no aguantaba más, mi cabeza era un completo incendio, pero la posición en la que estaba no era confortable y el orgasmo, que estaba punto de explotar, no detonaba. Como el bulbo continuaba trabado y los intentos de Zoko me producían dolor, manoteé la colcha de mi cama y me tumbé de costado sobre ella, jalándolo en ese movimiento de su miembro con mi culo, y obligándolo así a echarse también. Increíble… quedamos ambos echados, pegados culo con culo, trabada como nunca antes, sin dolor, sin posibilidad de zafar y sintiendo ...