1. Me fui a una entrevista y terminé mamando verga


    Fecha: 14/04/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: La Paisa Caliente, Fuente: TodoRelatos

    ... tiempo a esa entrevista. Le pagaré cuando pueda.
    
    El conductor se me burló en la cara, claramente eso no iba a pasar, él no tenía garantías de que me volvería a ver en la vida—Mentirosa. Me pagaras ahora mismo, o llamo a la policía— me amenazo mirándome serio por el retrovisor.
    
    Se me puso la mente en blanco, estaba bloqueada, no se me ocurrían más cosas para proponerle al taxista. Estaba desesperada, y si o si tenía que encontrar una solución. Fue ahí cuando se me ilumino el bombillo, y se me ocurrió una idea, era perversa sí, pero estaba en una situación donde no había tiempo para la moral. Me mordí el labio, me pase hacia el sillón del copiloto, subiéndome por encima del sillón, me senté al lado del conductor y lo mire pervertidamente.
    
    —Escuche señor, esto es de vida o muerte...y ya que no hay otra forma de pagarle que no sea con plata, y claramente no nos estamos entendiendo—le dije sonriendo, mientras colocaba mi mano en su bulto—¿Qué le parece si lo dejo correrse en mi boca? Puedo simplemente volverme sumisa, y dejar que uses mi boca a tu antojo...
    
    El taxista se quedó pálido, lo supe por la manera en que se tensó, y como sus ojos se abrieron sorprendidos, ante mi descarada sugerencia. Por un momento, me arrepentí de haber ido tan lejos y pasar los límites. Pero ese arrepentimiento fue momentáneo, y simplemente desapareció, mientras le acariciaba el bulto duro de su pantalón.
    
    —Bueno mi amor. Veamos qué tan buena eres, y pongamos a prueba esos labios—me ...
    ... dijo, bajándose los pantalones. Sentí una calentura, mientras lo veía sacar su gruesa verga.
    
    Me incliné hacia su pecho, y simplemente lo tomé en mi boca, sabia y olía feo, pero como ya me empezaba a arrechar, simplemente decidí ignorar su olor a sudor, y su sabor salado que tenía. Lo que si debo admitir es que era grande, lo que hizo que estirara mi mandíbula para acomodar su grosor. Tragaba saliva y me atragantaba mientras él penetraba mi boca, solo me concentre en chupársela, estaba decidida a cerrar el trato.
    
    Empecé a mover la cabeza de arriba abajo por toda su verga, enroscándosela con la lengua. Sabía horrible vuelvo y lo digo, pero por alguna razón que desconozco, su sabor me excitaba. Sentí cómo me mojaba mientras mamaba.
    
    —Mmmmm sí, así putita, chúpame bien rico la verga! —me decía gimiendo, mientras me agarraba el cabello—. Pásame esos labios de mama verga por los huevos.
    
    Obediente y bien sumisa, me aparté para lamer sus gruesos huevos con la lengua, antes de chupar uno. Soltó un gemido ahogado y sacudiendo las caderas. Solté sus testículos por un momento, y continué con mi mamada, decidida a llegar a tiempo.
    
    Lamía suavecito, y bien despacio, babeando sobre su palpitante verga. La saliva me resbalaba por la barbilla mientras le hacía una garganta profunda una y otra vez. Cerraba los ojos, y aunque no lo miraba, era excitante escucharlo gemir.
    
    —Mmm, eres una zorra hambrienta de verga, ¿verdad? —decía insultándome, mientras embestía su verga contra mi boca ...