1. Me fui a una entrevista y terminé mamando verga


    Fecha: 14/04/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: La Paisa Caliente, Fuente: TodoRelatos

    ... muy buena putita. Pero tengo que irme. Ya he perdido suficiente tiempo y plata.
    
    El taxista me dijo que me subiera, que me iba a dejar en la empresa porque tiene que seguir trabajado Él se subió y yo me senté a su lado, al arrancar, el taxista por fin se presentó, ósea después de cogerme la boca Jajajajaja, y me dijo que se llamaba Jorge.
    
    Mientras Jorge seguía manejando, mi mirada se posó nuevamente en su bulto. Ese bulto seguía duro, aun después de descargar todo ese semen, y aun después de cómo se la chupe, lleve mi mano hasta ese delicioso bulto, y empecé a bajarle los pantalones.
    
    Volví a agarrar su hermosa, gruesa y venosa verga. La tomé de nuevo en mi boca, pasándole la lengua, sintiendo que ya estaba dura de nuevo, Jorgr solo gemía disfrutando de mi mamada.
    
    —Mmmm, me estoy empezando a enamorar de esa sucia boquita, eres una buena putita. Chúpala así—me decía sin dejar de manejar.
    
    Sentí como sus huevos se tensaban, y supe que se volvería a correr. Simplemente relajé mi garganta y la llevé hasta el fondo, tragando su verga. Su verga ...
    ... empezó a bombear dentro de mi boca, y finalmente explotó, se corrió en toda mi garganta. Lo tragué de nuevo, sin derramar ni una sola gota de semen. Cuando su verga se volvió a ablandar, me aparté lamiéndosela y masturbando.
    
    Me limpié la boca y le sonreí—Oye, casi no me gusta cargar efectivo, por si quieres volver a jugar con mi boca otro día de estos— Le dije mientras sacaba mi libreta y un lapicero, le anoté mi número, arranque la hoja. Y se la entregue volviendo a guardar la libreta y el lapicero.
    
    Se río, una risa profunda y retumbante—Lo tendré en cuenta. Pero no deberías aplicar a esa empresa, con esa boquita tan rica podrías ganarte bien la vida, sin esforzarte— me dijo prácticamente que me volviera prepago.
    
    Negué con la cabeza. —Gracias, pero creo que por ahora paso, llevo años soñando con entrar a una empresa, pero gracias. Y gracias por relajarme antes de la entrevista.
    
    Me baje del taxi, me acomode la falda y la blusa. Nadie adivinaría las guarradas que acababa de hacer. Le sonreí de nuevo a Jorge y caminé hasta la entrada al edificio. 
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