1. Clara y el fotógrafo


    Fecha: 16/04/2026, Categorías: Infidelidad Autor: ilustrado, Fuente: TodoRelatos

    ... la realidad y se echara atrás de lo que estaba por venir.
    
    Con Clara jadeante a su lado se liberó del pantalón y del calzoncillo dejando a la vista su miembro viril. La polla de Daniel, sin ser extremadamente grande, era bastante mayor que la de Julián y Clara la contempló absorta.
    
    Pese a que nunca le había chupado la polla a su marido no se negó cuando Daniel se acercó a ella y le guio la cabeza con la mano para que se la introdujera en la boca. Clara empezó a chuparla lo mejor que sabía, tratando de recordar sus locuras de juventud y todas las pollas que había chupado.
    
    Al poco Daniel se situó entre las piernas de Clara y mirándola a los ojos la fue penetrando poco a poco mientras ella abría la boca buscando aire. Buscó su boca y volvió a besarla. Clara se sentía sucia por lo que estaba haciendo, en todos sus años de matrimonio nunca había engañado a Julián pero ahí estaba, siendo penetrada por Daniel e incapaz de retirar su boca de la suya.
    
    Daniel empezó poco a poco, con ternura, pero luego fue incrementando cada vez más el ritmo. Clara gemía de placer, Julián nunca la había follado de aquella manera y la forma de hacerlo de Daniel le hizo recordar experiencias del pasado.
    
    Clara estaba a punto de correrse y esta vez Daniel no sólo no paró, sino que incrementó el ritmo. Ella ya no se contenía, sólo gemía fuera de sí hasta que estalló en el orgasmo más intenso que había tenía nunca.
    
    Daniel estaba a punto de correrse y cada vez empujaba más y más fuerte. ...
    ... Clara había quedado desfallecida, sin fuerzas, apenas sin moverse resistía la follada de Daniel con los ojos ausentes, la cabeza un poco por fuera del diván y sus grandes tetas vencidas cada una a cada lado.
    
    —No te corras dentro…no te corras dentro —consiguió balbucear como pudo.
    
    Daniel podía no haberle hecho caso. Sabía que en ese momento podría haber hecho con ella lo que hubiera querido, pero cuando sintió que se iba a correr salió de dentro de Clara y empezó a hacerlo sobre ella. Los dos primeros chorros cayeron sobre las tetas de Clara, cubriendo sus oscuros pezones con aquella leche blanca y caliente. Luego se echó un poco más sobre ella y apuntó a su cara, dándole en la boca, la frente y dejándole su melena castaña llena de semen.
    
    Clara apenas reaccionó al sentir esos impactos. En cualquier otra circunstancia habría tratado de impedir que se corrieran en su cara, de hecho, Julián nunca lo había hecho, pero apenas podía moverse y por ello tampoco notó la sonrisa de Daniel, de orgullo, suficiencia y hasta cierto sadismo, muy diferente de la encantadora que había mostrado siempre.
    
    Aún desnudo, Daniel se acercó a la mesa y tomó su cámara de fotos. Clara volvió a la realidad con el sonido del clic del obturador.
    
    —No, por favor, así no—dijo casi sin convicción.
    
    —No te preocupes, confía en mí, es la mayor expresión de belleza y amor que se puede retratar—dijo Daniel mientras seguía disparando sin parar.
    
    Cuando el eco de la última carcajada de Daniel se ...